28/08/2024
Te vi, pensativa, viendo a la nada, como si te fuera la vida en ello...
Y la lluvia seguía golpeando la ventana, solicitando el inalcanzable permiso para entrar y ver, tu desn**o cuerpo, que por esos momentos, me pertenecía, como el tesoro descubierto en una hacienda abandonada... casi como un oasis en medio del desierto... tarareabas a Paganini, culta, irreverente...
Tus largas y estilizadas piernas, me gritaban, los pliegues de tus labios, ansiosos atormentaban deliciosamente mi lujuria, y como casi humano...
Cedí...