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Está pieza de artesanía fronteriza estuvo muchos años afuera del Centro Artesanal El PatioTodo un icono de la identidad ...
05/06/2025

Está pieza de artesanía fronteriza estuvo muchos años afuera del Centro Artesanal El Patio

Todo un icono de la identidad de la Frontera

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| Breve Historia de El Vocho de Herrería de Ciudad Juárez

¡EL MÁS FAMOSO DE LA FRONTERA! 🚗

El vocho de herrería, creado hace más de 50 años por Daniel Flores Carranza, este auto no solo representa un hito artístico y cultural, sino que también es un reflejo de la identidad de Ciudad Juárez.

Desde su concepción, este automóvil ha capturado la atención de los habitantes de la frontera, así como de visitantes que lo han inmortalizado en postales, comerciales y exposiciones de arte.

¿Cuándo hicieron el vocho de herrería de Ciudad Juárez? 🤔

La historia del vocho de herrería comienza en la década de los 70, cuando el abuelo de José Flores Licón, un apasionado herrero, decidió transformar un Volkswagen desechado en una obra maestra.

A partir del chasis original, su abuelo eliminó casi todos los componentes del vehículo y diseñó una cabina única hecha de varillas de herrería, logrando una estética que combinaba arte y funcionalidad. Este proceso no fue sencillo; el reto surgió tras un accidente automovilístico de su padre, lo que permitió obtener el vehículo necesario para iniciar la transformación.

Durante su creación, el vocho no solo se convirtió en un vehículo funcional, sino que también en un objeto de admiración en la comunidad. La obra fue tan bien recibida que su abuelo ganó una apuesta con Julián Arredondo, gerente de la Volkswagen en Ciudad Juárez, al demostrar que podía crear un automóvil artesanalmente a partir de materiales reciclados.

¿Cuándo fue restaurado el vocho artesanal de Ciudad Juárez? 😃

Con el paso del tiempo, la falta de mantenimiento y la exposición al ambiente hicieron que el vocho dejara de funcionar y fuera relegado a un lugar de exhibición. La familia Flores, consciente del significado cultural de este vehículo, tomó la difícil decisión de desmantelarlo para que la comunidad pudiera apreciar la tristeza de ver cómo se desvanecía un símbolo querido.

La idea de restaurar el vocho comenzó a tomar forma en 2021, cuando la familia decidió revivir este icónico automóvil. Sin embargo, la búsqueda de artesanos que pudieran llevar a cabo la restauración se complicó, ya que muchos de los colaboradores de su abuelo habían fallecido.

Finalmente, el proyecto se concretó con la ayuda de Jesús Rosales, un experimentado reparador de , quien, junto a su hijo, dedicaron horas a devolverle la vida a esta obra de arte.

El vocho de herrería es, sin duda, una obra de arte que ha dejado una huella en la historia de Ciudad Juárez Chihuahua, recordando que la historia de la ciudad se construye no solo a través de sus edificios, sino también a través de sus vehículos y la cultura que representan.

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28/10/2023

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17/09/2021

Antes // Ahora

📜El Coche del Pueblo: Vochito ArtesanalCuenta la historia que el creador de este icónico Vochito del   fue el Sr. Daniel...
15/08/2021

📜El Coche del Pueblo: Vochito Artesanal

Cuenta la historia que el creador de este icónico Vochito del fue el Sr. Daniel Flores, propietario de la tienda de artesanías El Patio. Así nos relata la historia su nieto.

En los años 70, su abuelo Daniel, quien además de ser corredor de autos, charro y algo agrónomo, era herrero de corazón, por lo cual platicó con su compadre el gerente de la Volkswagen en Juárez, Julián Arredondo, porque les llegó una revista de Europa, donde vieron un vochito prefabricado con varillas y les llamó mucho la atención.

Julián retó a su abuelo para que hiciera una artesanía a base de varillas, para lo cual convinieron en apostar un dólar para sellar su pacto de caballeros.

El abuelo Daniel aceptó el reto y se dio a la tarea de buscar un auto que le sirviera para sus propósitos, sin embargo no lo localizaba por ningún lado, porque nadie vendía uno y los yonques ni existían.

Fue hasta que una desgracia en la familia ayudó para el objetivo: su padre de nombre José Luis Flores Esqueda tuvo un choque sin resultar lesionado y al enterarse su abuelo inmediatamente le pidió la unidad. En lugar de mandarlo a la agencia lo mandó al taller de herrería.

Ahí empezó todo, en el taller que se ubicaba en la calle Monterrey, en la colonia Melchor Ocampo.

El abuelo puso manos a la obra con un diseño salido de su mente, con unas varillas muy moldeables tipo filigran con las cuales le dio forma idéntica a la carrocería original.

Con ayuda de varios colaboradores, terminó su obra lo más rápido que pudo, encendió el motor y se fue conduciendo incluso el carro sin placas, directo a la agencia Volkswagen, a buscar a quien le lanzó el reto.

Salió el gerente Julián Arredondo y “se le abrieron los ojos grandotes” y no le quedó otra más que pagar el dólar que apostaron, narra José.

Pero antes de pagar, le dijo que la condición para entregarle el dólar era que se lo dejara en el establecimiento, para presumirlo a quien llegara o pasara por el lugar. Y así se hizo, donde duró un tiempo y los juarenses que lo vieron fueron enamorándose de él.

Por falta de mantenimiento adecuado, el auto finalmente ya no funcionó mecánicamente y estuvo en una galería de la familia en la zona del Pronaf, hasta que con tristeza empezaron a desmontarlo.

Afirma José que con mucha pena se dio a la tarea de desaparecerlo en partes, de una manera muy romántica, para que la gente de Juárez sintiera “dolor” por ver cómo quedaba en el olvido el vocho artístico.

Sin embargo, actualmente está en proceso de restauración, siendo fieles al diseño original para que los podamos verlo rodando otra vez en nuestro querido Programa Nacional Fronterizo.

📍 El No Lugar«Al pasar al otro lado, lo demás se torna Invisible»El “no-lugar” es un término acuñado por el antropólogo ...
08/08/2021

📍 El No Lugar

«Al pasar al otro lado, lo demás se torna Invisible»

El “no-lugar” es un término acuñado por el antropólogo francés, Marc Augé, para describir aquellos lugares de transitoriedad que no tienen suficiente importancia para ser considerados como “lugares”.

En su teoría, son lugares antropológicos los históricos o los vitales, así como aquellos otros espacios en los que nos relacionamos en nuestra humanidad.

Un “no-lugar” es una autopista, una habitación de hotel, un aeropuerto, un centro comercial, un supermercado.

Para Augé, estos son espacios circunstanciales, casi exclusivamente definidos por el pasar de individuos. No personalizan ni aportan a la identidad porque no es fácil interiorizar sus componentes.

Un no-lugar es un espacio intercambiable donde el ser humano permanece anónimo.

En existen muchos no lugares que se relacionan entre si debido en gran medida a la intervención pictórica que realizan Artistas de la Frontera.

En el existe un dónde los colores se superponen, se saturan, se fusionan, es aquí donde el Graffiti tiene su lugar, dónde los artistas anónimos llegan a plasmar lo que esta escondido dentro de sí mismos, en este mismo lugar llegan infinidad de artistas de todas las disciplinas para ser observadores de la belleza multicolor de sus paredes, de esta historia que se escribe a cada momento, de un pasado desconocido y un no presente más audaz.

Moda, fotografía, cine, poesía, música, son solo algunos de los tan variados usos con los que cuenta este no lugar, un edificio anónimo, bajo tierra, underground.

¿Lo has visitado?

Es aquí donde se desarrolla nuestro segundo microfilme de la serie PRONAF: .
Un hilo de circunstancias y sentimientos por los que transita un pintor en su extenso proceso creativo.

El pintor y escultor fronterizo Enrique Ramírez es nuestro protagonista el cual se ve hundido en un bloqueo que poco a poco va despertando al compás de una catarsis, el éxtasis representado magistralmente por el actor Juarense Christian Valenzuela, juntos nos llevan a un viaje de una atmósfera desconocida, los sentimientos de control, ilusión, hundimiento, ahínco y éxtasis nos invaden, solo para que al finalizar dejen escapar aquello que respira, que grita, que sangra y brota del pincel, una llama más viva.

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17/07/2021

El Origen del PRONAF

El   ❤️
17/07/2021

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02/05/2021

📜 Aquel Valle De El Paso del Norte…Entre 1955 y 1965 la aún pequeña Ciudad Juárez, experimento una serie de transformaci...
25/04/2021

📜 Aquel Valle De El Paso del Norte…

Entre 1955 y 1965 la aún pequeña Ciudad Juárez, experimento una serie de transformaciones e inversiones tanto del sector privado como del sector público.

En el año de 1965 la firma de arquitectos “Legorreta Arquitectos” de la Ciudad de México, con Ricardo Legorreta a la cabeza del diseño, vio terminado el proyecto que ellos habían diseñado para el Hotel Camino Real en Ciudad Juárez, el proyecto hotelero más grande y ambicioso que haya tenido la Ciudad.

Como prueba y testimonio fotográfico de ese logro, quedo en los archivos de la firma esta gran fotografía aérea del Hotel Camino Real y zonas adyacentes. Y ahí estaba en primer plano el majestuoso Centro Comercial del Programa Nacional Fronterizo, con el Museo de Arte, la Sala del Teatro y de Convenciones del INBA, el Lienzo Charro “Adolfo López Mateos”, la Escuela Primaria Abraham González, y el espectacular Centro Artesanal de Ciudad Juárez, además del Hospital del ISSSTE. La inversión privada la coronaba, además del hotel, el gran y más bello hipódromo de toda América; el Hipódromo y Galgódromo de Ciudad Juárez.

Sin duda, los años sesenta, marcaron con todas estas construcciones, una era jamás igualada en cuanto a monto y tamaño de las inversiones. Pero también tomando en cuenta que en los cinco años previos, de 1955 a 1960, se habían construido el Hospital del IMSS, en esa misma zona y la nueva Estación de Ferrocarril, en el Centro de la Ciudad. Además en esa área oriente de la nueva Ciudad, se habían construido la Plaza de Toros Monumental, el Hotel Riviera y los Boliches de Ciudad Juárez.

Pero estos grandes proyectos que detonaron el crecimiento de la zona oriente de Ciudad Juárez, trajeron como consecuencia que el Valle de Juárez se empezara a “alejar” de la Ciudad y se fuera perdiendo. En veinte años, a inicios de los años 80, la zona cultivable, que aparece en esta fotografía, habría de desaparecer en su mayor parte y junto con ella, los campos de cultivo, las huertas, las lecherías, e incluso algunos viñedos que aun existían en los años cincuenta.

Junto con ese crecimiento habrían de desaparecer decenas de acequias y las arboledas y alamedas que las bordeaban, los caminos vecinales de terracería y también aquellas albercas de “agua de pozo” que había por donde quiera, lugares comunes para los paseos y días de campo de los juarenses de entonces.

Y aquí, en esta fotografía, de hace un poco más de cincuenta y cinco años, podemos ver esas grandes inversiones, reconocibles si analizamos la fotografía minuciosamente, pero también podemos identificar esas zonas arboladas que nos hacen saber que ahí estaban bordeando un canal, una acequia y melancólicos caminos agrícolas, algunos de los cuales eran caminos principales, muy antiguos, bellos e históricos, como el Camino a San Lorenzo, el Camino Viejo a San José, el Camino Nacional y el Camino al Valle.

Y qué decir, también, de todas esas casas de adobe, grandes y chicas, y las bodegas que nos decían que ahí era un “ranchito”, con sus bodegas y hasta las casas y vecindades de los trabajadores agrícolas.

Una fotografía en la cual la ahora Ave. Plutarco Elías Calles es apenas un camino de tierra que termina en el Rio Bravo y donde la Ave. López Mateos apenas es un esbozo de lo que vendría a ser unos pocos años después.

El Juárez de entonces entraba a una época de ansiada modernidad, aunque también, y poco a poco, se iba perdiendo y alejando de ese pasado agrícola, campirano e histórico.

Al ver esta fotografía de 1965 con ese asomo al futuro de Ciudad Juárez, vienen también del pasado, como emisarios, aquellos recuerdos de aquel lejano presente de mediados del Siglo XIX que se convirtió en historia, de lo que era aquel Valle de Juárez…

Cuando el Cura Ramón Ortiz, fundo el pueblo de Guadalupe, con los mexicanos que decidieron seguir siendo mexicanos, de acá de este lado, y reubicados de Nuevo México, allá por el año de 1850 describió lo que en general era el Valle de Juárez, entre ese pueblo y la entonces Villa de El Paso del Norte, que como muchos viajeros describían, era en realidad un delicioso caserío desparramado en un valle verde a la vera del Rio Bravo.

“Este terreno, cosa de quinientas varas por toda la margen del Río, es un bosque frondoso y ameno y el resto el plano más igual y limpio que puede darse. Por el sur está limitado con una cordillera de colinas, que terminan con una tierra que llaman “del Pino”, llena de hermosos y extensos valles, regadas por riachuelos, no muy pequeños, sino que poco menores que los del valle…”

“¡Cuantas veces, olvidado del peligro de los indios, me he internado solo con mi caballo, en medio de estos hermosos bosques, y he considerado que puede perderse la oportunidad de poblar estas deliciosas tierras y recoger la inmensa utilidad que resultaría a México de establecer una barrera en sus fronteras.”

Ciertamente no se perdió la oportunidad de poblar esas tierras cien años después, pero el que fuera el inmediato Valle de El Paso del Norte empezó e perderse, hasta que el crecimiento urbano y la “maquila” se lo fueron “comiendo” poco a poco hasta “devorarse” incluso a la mayor parte de estas grandes inversiones de los años sesenta ya que con el paso de los años, el Centro Comercial Pronaf, la Plaza de Toros y el Hotel Camino Real, mismo serían demolidos.

Aquellos ranchitos, sus bodegas, sus acequias y caminos vecinales, fueron sustituidos por anchas avenidas y calles, llenas de casas y comercios y luego por decenas de fraccionamientos de calles apretujadas y llenas de carros y luego, ya por último, por grandes naves industriales ocupadas por la industria “maquiladora” o “maquilera”…

Crónica por Jaime Federico Rico.

📸“Fotografía Aérea en Ciudad Juárez”
Autor Fotógrafo: Kati Horna.

Leyendas en el  «Cuenta la leyenda que en el Museo de Arte de Ciudad Juárez existe una pintura del autor inglés Victor C...
22/04/2021

Leyendas en el

«Cuenta la leyenda que en el Museo de Arte de Ciudad Juárez existe una pintura del autor inglés Victor Csharf, cuyo título es "La Abuela Enlutada", quien se sale del cuadro en las noches del aniversario de su fallecimiento.

Y gusta de jugar bromas dentro de las instalaciones como apagar la calefacción y las luces a cualquier persona que se encuentre dentro del museo ya entrada la noche.»

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