05/08/2026
Los perros del Pelle: cobardes de alquiler que se creen intocables
En Acatlán de Osorio ya no hay “lucha social”. Hay una jauría de matones pagados por el Pelle que se atrevieron a agredir a la presidenta Lupita Bárcena porque se sienten protegidos por el crimen. El que paga, manda. Y el que manda es el líder de los Rojos.
Redacción, Acatlán de Osorio.-
Cuando de verdad tienes la espalda de un grupo criminal, hasta el más pi**he cobarde se siente valiente. Eso es exactamente lo que está pasando en Acatlán de Osorio. Lo que empezó como un plantón de “ dizque manifestantes pacíficos” ya se convirtió en una emboscada de mi**da contra la Presidenta Municipal Lupita Bárcenas. Y no es casualidad: detrás de los gritos, las llantas quemadas, el agua sucia y la agresividad está el Pelle, el jefe de los Rojos, el que está financiando todo este circo de lacayos.
La prima del personaje y el resto de la comparsa se sienten bien machos porque saben que alguien más grande les cubre las espaldas. Los halcones del Pelle hacen lo de siempre: insultan, agreden, contaminan y bloquean el paso… todo por unas cuantas monedas. Qué asco da escucharlos llamarse “manifestantes”. No son nada. Son perros de alquiler. Dan p**o asco.
Y ahí está Marichuy Ocampo, la que se cree influencer, reportera o lo que se le antoje ese día. La principal agitadora del movimiento. Ella misma grabó el momento exacto en que agredieron a la alcaldesa, soñando con el video de la humillación perfecta. Resultado: un bochorno tan grande que hasta ellos quedaron en evidencia. Se les salió la verdadera cara.
En el video se ve a un ciudadano acercarse a pedirle a Lupita Bárcena que les pidiera disculpas. ¿Disculpas de qué, carajo?
¿Por gritarle groserías como unos animales?
¿Por quemar llantas y envenenar el aire de todo el pueblo?
¿Por impedir que la gente enferma llegue al hospital?
¿Por aventarle agua a ella y a los policías que la cuidan?
La respuesta de la presidenta fue seca, directa y sin rodeos:
“No voy a pedir disculpas. Aunque esté el plantón aquí afuera, yo puedo seguir trabajando con normalidad.”
Y tiene toda la p**a razón. Mientras esa bola de cobardes pone música de inteligencia artificial llena de insultos y grita obscenidades como adolescentes frustrados, el Ayuntamiento sigue funcionando. Porque el gobierno no se detiene por un grupo de matones a sueldo del Pelle.
Pero lo más patético vino después. Cuando la presidenta bajó las escaleras del Palacio Municipal, los “pacíficos” se quitaron la máscara por completo. Gritos, agua, insultos, agresiones. La misma gente que pide “diálogo y respeto” demostró, una vez más, que solo entiende de violencia cuando se siente protegida por el crimen.
Esto ya no es un plantón. Es un mensaje claro y sucio: en Acatlán hay quienes se creen dueños de la calle porque el Pelle les paga y les da licencia para agredir. Y mientras esa protección exista, van a seguir comportándose como lo que son: una jauría de cobardes con precio.