25/06/2024
Anectoda anónima:
Hola, les quiero compartir una anécdota que me sucedió mientras trabajaba. Me dedico a manejar camiones pesados de una estado a otro, son trayectos muy largos donde muchas veces me toca manejar de noche en carreteras muy solitarias donde los pueblos entre si están muy separados, mi historia sucedió en una de esas ocasiones, iba manejando ya de madrugada, aproximadamente eran las 2 de la mañana, la verdad ya iba muy cansado pero no me quería parar a descansar hasta encontrar una gasolinera o alguna caseta, no me quería arriesgar a ser víctima de la delincuencia, los sucesos paranormales qué me contaban algunos colegas la verdad lo tomaba como que solo me querían asustar y no les daba importancia ya que no me consideraba creyente de fantasmas y ese tipo de cosas hasta ese día, ya iba desesperado por encontrar un lugar donde estacionarme por que sentía que se me empezaban a cerrar los ojos de sueño, cuando de repente encontré una gasolinera abandonada y al no encontrar otro lugar no me quedo de otra que quedarme ahí, aunque se me hizo raro ya que nunca había visto ese lugar a pesar de que ya había pasado varias veces por ahí, me orille, puse todos los seguros a mi trailer y me dispuse a dormir, casi al instante me quedé dormido debido al cansancio cuando en eso me despertó 3 toques en la puerta del camarote, como estaba adormilado pensé que lo había imaginado, me volví a acomodar para seguir durmiendo cuando volví a escuchar 3 toques en la puerta pero ahora más fuertes, ahora era seguro que no era mi imaginación, no me asuste por que creí que podría ser algún colega en apuros que necesitaba mi ayuda, me asome pero no vi a nadie, me baje y le di una vuelta al trailer para estar seguro pero no había ni rastro de alguien, decidí volver a subir ya que también podía hacer algún delincuente, abri mi puerta y al poner el pie en el primer escalón escuché una tenue risa, me quedé quieto pensando que lo había imaginado, pero a los pocos segundos se volvió a escuchar una risa como cuando te la estas aguantando y te tapas la boca, voltee rápidamente hacia la gasolinera qué estaba completamente a oscuras y en el marco de la puerta del baño de mujeres habia una silueta femenina, completamente negra e inmóvil qué aunque no podría ver su rostro estaba seguro que me estaba viendo, me quedé petrificado ya que no era posible que hubiera una persona en ese lugar en medio de la nada y a esa hora, en eso recordé que a veces hay gente que es víctima de la delincuencia, que los privan de su libertad y los dejan en lugares así, pensé que podía necesitar ayuda y que no se movía ya qué estaba asustada, alze la mano para saludar pero no recibí respuesta, le grite si necesitaba ayuda pero en vez de responder volví a escuchar que solo reía, eso ya me pareció extraño y algo me decía que estaba en peligro, le volví a gritar qué se quedara ahí, que iría por ayuda o hablaría a alguna patrulla para que la auxiliara, aun no terminaba de decirlo cuando empezó a caminar hacia mi, sin decir nada, eso me asustó y decidí subir a mi trailer, ya estaba por cerrar la puerta cuando volví a voltear y ya venía corriendo directamente hacia mi, rápidamente cerré la puerta mu**to de miedo, encendí el motor y acelere lo más rápido que pude, buscaba desesperadamente algún paradero o alguna caseta pero según mis cálculos me faltaban como 20 minutos de pura carretera solitaria, poco a poco empecé a tranquilizarme ya que sabía que en mi trailer era imposible que pudiera seguirme, pero eso duró poco, con el rabillo del ojo note que la hierba se movía en la oscuridad pero no había viento, al girar la cabeza para ver que era me di cuenta que era esa mujer o lo que parecía serlo, iba corriendo a la par de mi pero ahora en 4 patas y con la mirada clavada en mi mientras sonreía, sentí que iba desmayarme, sentía que en cualquier momento saltaria hacia el parabrisas o algo así, tome el crucifijo qué tengo siempre en mi espejo retrovisor y comencé a rezar en voz alta, en eso se escuchó qué algo pesado cayó sobre la caja de mi trailer, sabía que esa cosa ya me había alcanzado y que en cualquier momento iba a asomarse por alguno de los vidrios o algo peor, ya no podia más, estaba a punto de colapsar, cerré por unos segundos los ojos mientras no dejaba de rezar, se que lo que diré no me lo creerán, ni yo me lo creo aun, pero al abrirlos ya estaba a unos pocos metros de una caseta, rápidamente frene antes de llegar, me baje aun muy asustado, los guardias me preguntaron si todo estaba bien por que me dijeron que estaba muy pálido, les conté lo que acaba de vivir pensando que no me creerían pero para mi sorpresa solo dijeron, "así que tu también ya la viste, tienes suerte de haber llegado hasta aquí, muchos por el miedo aceleran tanto que se van con todo y su camión a alguna barranca de por aquí".. Al día de hoy no se que era esa cosa y no me gusta pensar mucho en eso, pero eso si, desde ese día trato de no volver a pasar ese tramo de noche, o mínimo que sea acompañado.