03/03/2026
🖼️ PINTURA ES… ALINA
Medidas: 80cm x 60cm
Técnica: óleo sobre mdf
Soy la hija menor de 7 hermanos. Desde temprana edad manifesté mi interés por la pintura y cuando ingrese a la escuela primaria, a la edad de 7 años, empecé a pintar con colores de madera, cera y lápiz, con el propósito de ser pintora como manifesté siempre que mis compañeros y maestros de la escuela me preguntaban sobre mis aspiraciones.
En una ocasión cuando cursaba 3er año de primaria el maestro nos pregunto que queríamos ser de grandes, algunos contestaban que astronautas, bomberos o policías, y yo dije que quería ser pintora, entonces se rieron de mi porque creyeron que quería ser pintora de brocha gorda, de paredes.
Estando en la secundaria, colabore con mi hermano Jorge, con dibujos sobre la seguridad vial para Bimbo del Noroeste.
En 1980 ingrese a la escuela preparatoria y destaque por ser buena estudiante. En 1981, días antes de cumplir 17 años, al dirigirme a mi escuela al cruzar la esquina de una calle, fui atropellada por un automóvil, el cual me causo lesiones en la médula espinal en la 3ra y 4ta vértebras cervicales. Esto me obligo a permanecer hospitalizada durante algunos meses, luchando entre la vida y la muerte.
En una ocasión cuando me iban a operar de la columna vertebral en el Saint Mary s Hospital, de Tucson, Arizona, al anestesiarme, como los doctores no se dieron cuenta que tenia neumonía por haber estado en cama 11 días en una clínica de Hermosillo, Sonora, tuve un paro cardiaco y mi corazón dejo de latir por 2 minutos y 15 segundos, una monja del hospital le dijo a mi mamá, a mis hermanos Jorge y Rogelio y mi cuñado Juan Lizárraga, que se salieran del cuarto porque yo me había mu**to. Entonces mi mamá le pidió a Dios con mucha fe que viviera, que ella me iba a cuidar como yo quedara.
Dios le concedió el milagro y me permitió vivir. Después de muchos sufrimientos, luchas y terapias, comencé a recuperarme poco a poco, mi gran fe en Dios y la Virgen de Guadalupe, el amor de mis padres y mi familia, las oraciones de mis amigos y la gente que aun sin conocerme rogaban a Dios por mí, me dieron fuerzas para seguir viviendo.
Como parte de mi rehabilitación, comencé a hacer lo que siempre me había gustado, pintar, pero ahora con la ayuda de un aparato especial que sostengo con la boca. En el mes de Septiembre regrese a casa y en Noviembre de 1981 pinte mi primer cuadro al óleo, lo titule ATARDECER.
Mi madre ha sido siempre una persona importantísima en mi vida, ya que además de darme todo su apoyo y amor, ha permanecido siempre a mi lado, para auxiliarme en todas mis necesidades.
Desde el accidente no he dejado de tener momentos de cansancio y dolor. Pero trato de sobreponerme y el deseo de pintar me motiva para seguir adelante cada día.
Considero que uno de mis más grandes logros es pertenecer a la ASOCIACION DE PINTORES CON LA BOCA Y CON EL PIE, a la cual ingrese en Septiembre de 1994, gracias a la promoción internacional que ellos hacen, mi obra y la de mis otros compañeros pintores, es conocida y reconocida en el mundo.
Para mí es un orgullo saberme parte de esta Asociación que tanto ha hecho por mí y por cientos de artistas.
Parte de mi tiempo lo dedico a impartir conferencias a jóvenes, hablando sobre el valor de la vida, el rechazo a las dr**as y la prevención de accidentes, además de escribir poemas. En cuanto a los temas de mi obra, me encanta el desierto, porque ahí naci, considero que mi carácter ha sido influenciado por él y que le he robado sus colores para plasmarlos en mis lienzos. El desierto es violento, agresivo y duro, pero también es tierno y bello con una enorme vitalidad y colorido.
Le doy Gracias a Dios por despertarme cada mañana, disfrutar las caricias del aire en mi rostro, me alegra el vuelo de las aves y las mariposas, la belleza de las flores y el sentir que el cariño familiar es un supremo valor, lo que me permite entregar lo mejor de mi misma en mis obras y poesías, en donde trasmito mi paz espiritual y mis grandes deseos de vivir.
En la exposición del Templo Histórico de Caborca, Sonora en el libro donde firman las visitas, una muchacha me escribió una carta en la que me decía, que gracias a mí y mi pintura iba a dejar las dr**as, pues apenas tenía 18 años y se sentía como si tuviera más de 80, para mí eso ha sido un estimulo para seguir pintando y dando conferencias, que motiven a la gente a seguir adelante, venciendo obstáculos, que para nosotros son como montañas, todo con la fe en Dios y el apoyo de la familia.
NIDIA ALINA TREVOR PINO…