12/06/2025
Hagamos de cuenta que no se fueron.
Que ese vuelo sí llegó,
que el peluche encontró su nueva cama,
que los uniformes están colgados, listos para estrenarse mañana.
Hagamos de cuenta que los vemos reír en familia,
en una tarde cualquiera de Londres,
con los niños corriendo, los padres soñando,
el hogar latiendo.
Hagamos de cuenta que los sueños siguieron su curso,
y que nada se rompió en el cielo.
Solo así, por un momento, duele menos.
Pero también sepamos esto:
donde sea que estén ahora,
están juntos.
Unidos, abrazados, completos.
Felices como siempre .
La vida es un soplo,
un suspiro entre lo que somos y lo que dejamos.
Por eso, abrázate más fuerte,
di lo que sientes,
deja que los tuyos sepan que los amas.
Porque no sabemos cuándo termina el cuento,
pero sí podemos decidir cómo lo vivimos.
Hoy, vivamos con más alma.
Por ellos. Por nosotros. Por todos los que ya no están.