Nash Lancrew

Nash Lancrew /...Una joven madrileña que en el fondo trae un espíritu latino arrollador y cálido, con el coraz

[ESP] Hace unos meses tuve que hacer un cómic semanal con mi evento favorito de la semana para mi asignatura de "Ilustra...
07/06/2024

[ESP] Hace unos meses tuve que hacer un cómic semanal con mi evento favorito de la semana para mi asignatura de "Ilustración y Cómic" de la universidad, y sinceramente creo que este ha sido de mis trabajos favoritos. Encontré la excusa perfecta para decirle a alguien que le quería al menos una vez a la semana. Espero que disfrutéis de él tanto como yo. Gracias por haber sido mi evento favorito de la semana y por ser (mi) hogar

Ayer salí de casa con tu nombre en la boca, con mucho querer que dejar en tus manos antes de que el año empezase y regre...
29/12/2023

Ayer salí de casa con tu nombre en la boca, con mucho querer que dejar en tus manos antes de que el año empezase y regresé con el pecho vacío, con las manos desconocidas, no eran mías. Me palpé el pecho, el pelo, las piernas; sintiendo presión en los huesos, como de una caída. No entiendo que pasó. Una niña iba dispuesta a darte su mejor sonrisa, con sus mejores ropas después de horas pensando. Ella regresó con los huesos calados de frío y también de ese sentimiento de incertidumbre, que más que no saber, era vacío
No pensaba que los abrazos callarían lo que mis manos te querían contar, al final, eso haría a mi pecho estallar. Quise decirte tantas cosas y no sabía por dónde comenzar. Era extraño, porque yo que venía saboreando tu nombre en los labios, de repente no lo sabía ni pronunciar, y es que ni siquiera fueron ganas de llorar, fueron ganas de poder explicarte porqué yo sí pensaba que esto fuese a funcionar.
Tengo en el fondo de mi pensar, tu mirada a fuego grabada. Esos ojos llenos de tristeza, no sé si serían similares a como yo te pudiese mirar. ¿Qué reflejaban tus ojos? ¿Culpabilidad? ¿Tristeza porque no fuese a funcionar? ¿Miedo de qué hubiera pasado sí? De un momento a otro, hizo más frío, ¿tu mirada era capaz de cambiar el clima o es que el tic tac de mi reloj de pecho se había ralentizado?
Me hubiera gustado jugar con tus manos un poco más de tiempo, o poder abrazarte un par de veces más para ver el desequilibrio que pudiesen hacer tus piernas cuando te agachases a mirarme.
Siento que te asusté siendo yo misma, y eso me da miedo. Te dibujé porque quería guardarte de algún modo en mi mente, y recuerdo las cosas mejor si las dibujo. Escribí las cosas de antes por el mismo principio que ahora, quería desenredar y ordenar un montón de pensamientos que tenían tu nombre y no sabía entenderlos, leerlos. A fin de cuentas, las obras son más para el autor que la propia inspiración, porque esta última siempre tiene prisa y por eso, siempre se va
Supongo que te hice inmortal por accidente. Pienso que si encierro tu nombre en un rincón, las dos únicas personas que sabían de ti algún día se olvidarán, pero al mismo tiempo es algo muy inútil porque de nada servirá

Encontré una canción que suena a ti porque desde que te dediqué la frase más cursi de mi repertorio, estoy que no toco e...
25/12/2023

Encontré una canción que suena a ti porque desde que te dediqué la frase más cursi de mi repertorio, estoy que no toco el suelo. Gracias a eso, ya no tengo que barrerlo, todo está más limpio, mis zapatos duran más y todo es más divertido porque dedico ese tiempo a estar contigo.
Mi mente ha proclamado como su escena favorita tus besos en la frente y tus abrazos fuertes que daban calidez en una noche invernal. A veces pienso qué podría haber pasado de haber movido yo la cabeza un par de milímetros más arriba. Creo que te habría hecho reír con mi sonrisa, con mi beso accidental. No sé qué has hecho conmigo, que me mantengo con la cabeza en las nubes, que solo sé sonreír y desapareció mi ansiedad porque algo por debajo de la piel me dice que estás ahí, aunque yo no te vea. Todo es más cálido desde que estás aquí y parece que las galletas de jengibre huelen o saben mejor (porque en navidad, alguien se encandiló de un pastelero que hacía galletas para dos).
¿Qué me habrás hecho que ahora busco en el fondo de mi armario mi ropa más bonita solo para que tu sonrisa se ensanche un poco más al mirarme? ¿Qué será de mi ahora que en mi tiempo libre solo busco mil y una excusas para hablarte y volver a pedirte salir? ¿Cómo se dice en el lenguaje de las miradas que quiero volverte a ver antes de que termine el año y que al mismo tiempo también eres la primera persona a la que me gustaría mirar en el mismo segundo que comenzara?
Yo, que nunca he sido buena bailando o cocinando, me gustaría hacerlo si solo fuera para que lo disfrutaras tú y ver cómo se forma en la comisura izquierda de tu boca un hoyuelo que parece más mío que tuyo, aunque en realidad sea de los dos. Te miro y te sientes como la definición de paz. Te miro y pienso en eso que decía mi madre siempre sobre terminar los años con broche de oro, que ahora pensándolo detenidamente; quizás solo se refería a poderte encontrar.
Poemas, dibujos, canciones y magdalenas de anís con limón son algunas de las cosas que te puedo dar. Con ellas, te va también una invitación a mi corazón por si la quieres aceptar.
Me paro a pensarlo y creo, que esta es una manera muy enrevesada de decirte que me gustaría dibujarte un millón de veces más si esa fuera la única excusa que necesito para verte todos los días o a muchas citas poderte invitar.
Posdata: Fuiste mi mejor regalo de Navidad
— María I

Mis manos se acostumbraron a dibujarte todos los martes y mi cuello a mirar para atrás en todos los 9 a los que subo par...
25/11/2023

Mis manos se acostumbraron a dibujarte todos los martes y mi cuello a mirar para atrás en todos los 9 a los que subo para ver si en el fondo del autobús puedo encontrarte. Mis manos te piensan constante e involuntariamente, pues ya cree el hábito de dibujarte con miles de rostros diferentes.
Despertaste en mi la necesidad de dibujarte cada día que te veo, y creo que a lo mejor es por eso por lo que hay alrededor de 15 Snoopys ya en mi cuaderno (y quizás 2 o 4 retratos que son tú pero que en verdad no se parecen en nada a ti para que no puedas rastrear el origen de este tímido despertar).
He perdido también el control sobre mis piernas, porque antes de poder pararme o siquiera ponerme a pensar, a la cuenta de tres me encuentro frente a la puerta del edificio principal, contando los segundos para ver si sales y así poderte saludar. Y si no es eso, correr tras el autobús será, haciendo mi mayor esfuerzo para que como mínimo una llamada sin aliento y un gesto amable podamos intercambiar.
Te pienso de vez en cuando y solo sé que quiero hablar contigo, pero no sé como iniciar esta conversación para que creemos un ritmo. Quiero contarte que siempre tengo algo de Snoopy para mandarte o que hoy escuché una canción que me gustaría dedicarte; porque Humbe una vez dijo: “Y por más que odie el olor a cigarro, con gusto respiro el humo de tus manos. No me gustan esos vicios, pero me gustas tú.” Pensé que eso es lo que me gustaría decirte, no sé si a kilómetros, si a metros o a centímetros de tu rostro, pero puede que quizás sí fuera la distancia suficiente para disculparme con los ojos, besarte con las manos y echar a correr para que no me puedas alcanzar. A lo mejor tengo un poco de suerte y es antes de que consigas reaccionar.
A veces no sé si te darás cuenta de todo esto. ¿Sabrás que es para ti? Si lo haces, ¿me lo contarás a mí?
— María I

No te lo dije cuando pasó, pero no me gusta nada compartir auriculares. Es demasiado aterrador, es como darte parte de m...
10/11/2023

No te lo dije cuando pasó, pero no me gusta nada compartir auriculares. Es demasiado aterrador, es como darte parte de mi intimidad de manera desmedida hasta que no quede distancia entre los dos
Por alguna razón, que no tengo muy clara, pensé que no me importaría compartir auriculares contigo todos los días que pudiera mientras fuésemos juntos en el bus. Las conversaciones siempre vienen fáciles contigo, y aunque no te lo parezca, tú eres el extrovertido de los dos
Llevo atascado en la garganta, en el pecho, la razón por la que me ves corriendo detrás del autobús, y es que esos 4 minutos que paso contigo parecen un buen motivo para repetirlo (cansada o no). Son cuatro minutos en los que, al final pasa muy poca cosa: yo recupero la respiración y tú me regañas por haber corrido sabiendo que podría haberme lastimado. Quizás piensas que lo hago a propósito, y aunque no es del todo verdad, no es del todo mentira. En un momento, estoy saliendo por la puerta y al otro estoy delante de la parada del autobús. Te aseguro que sucede de manera involuntaria (¿y si es que el interés tiene pies?)
Miro al teléfono como si me fuese a dar las respuestas que necesito, cosa que no va a pasar. Hay alguien, algo en mi cabeza, que quiere conocerte más, pero mi raciocinio me paraliza con la excusa barata de que no queremos que nos vuelvan a lastimar. Si quiero hablar contigo y no sé cómo iniciar esta conversación, ¿estás seguro de que soy extrovertida yo? No te escribo pues me aterra que pienses que soy demasiado intensa, que te asuste mi manera de ser y te quieras marchar. Si te escribiese por la cosa más tonta del mundo, ¿me seguirías la conversación? ¿te darías cuenta de que me inventé una excusa solo para oír un poco más tu voz?
Si fuese por querer, quisiera que me hablases de ti hasta que te conociera mejor que tú a ti mismo. Si de verdad fuera por las ganas, me encantaría poder invitarte a un café o simplemente a hacer nada en un frío hiela-venas dónde sí me dejases calentar tus manos
Sé que no leerás esto, y si lo haces, quizás no pienses que es para ti. Pero si eso sucede y juntas las piezas, tómatelo como una pequeña señal de que me gustaría que en algún momento pensases en mí
— María I

Se están repitiendo en mi cabeza cosas que no han pasado, quizás eso de que me has vuelto loca es un hecho consumado (pu...
23/10/2023

Se están repitiendo en mi cabeza cosas que no han pasado, quizás eso de que me has vuelto loca es un hecho consumado (puede que el problema existiera desde hace rato y no quisiese aceptarlo).
Traté todo para no pensarte, desde evitarte a hacer como que no existías, no escuchar música, archivar tus mensajes; esas cosas. Lo estuve pensando y quiero besar a alguien solo para tenerte fuera de la cabeza. Solo por una noche, quiero dejar de ser un "nosotros sin ti" y convertirme en un "yo" que es querida y deseada por los demás. En una noche, que de repente tu rostro se pierda entre la multitud, que tu nombre se desdibuje y que tu voz se haga muda; que signifiques tanto como yo para ti: personaje pasajero, de relleno en este cuento.
Porque en verdad, pasaron los días, ya pasó un año desde que nos encontramos, te lo felicité y tú no sabías ni de qué estaba hablando (¿ves?, personaje de relleno, ni siquiera secundario.)
Quiero salir un día y reír tan alto que me oigas allá por dónde estés, que se empañen los vidrios por la lluvia o por el exceso de calor en una discoteca, allá por la madrugada menos diez y que no se me ocurra dibujar tu nombre en el vaho, como si ya no fueses parte de este acto.
Quiero enredar las manos en el existir de alguien más y que mi cuerpo, el cual solía encajar tan bien al lado del tuyo, tu nombre dejase de llevar. Poder tener un reconocimiento de palmas discreto, que el calor alumbre el invierno, que se respire un aire de reciprocidad de "tú me gustas y yo a ti también", en vez de "¿Qué voy a hacer con un sentir y un querer tan grande que no quieres sostener?"
Me perderé un día, me iré a bailar y quizás en algún momento; besaré a alguien para por dos minutos, dejarte de pensar (y quizás, con un poquito de casualidad, poderte olvidar).
- María I

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Pasé mucho tiempo pensando que mi existencia estaba hecha para encajar con la tuya, como dos colores que pueden funciona...
31/07/2023

Pasé mucho tiempo pensando que mi existencia estaba hecha para encajar con la tuya, como dos colores que pueden funcionar de manera independiente pero que se ven mejor juntos. A veces pienso que tú y yo éramos eso, y de repente ya no te encuentro por ningún lado. No estás en mi móvil, en mi ordenador, ni en mi música ni en mis dibujos; y por un momento creo que Salvatore de verdad se ha mu**to.
Puede que Salvatore y Cristal se hayan ido para no volver y arde un poco en el corazón, porque su rosa se veía muy bien con tus colores jardín.
No sé cómo sentirme con eso de que ya no haya más ojitos de cristal y más Salvatore Di Vita, pero supongo que seguiré adelante, cómo he hecho siempre, aunque eso no signifique que sepa lo que tengo que hacer. Pasaré página un día a la vez… ¿verdad?
¿Para qué fuimos hecho? ¿Para mezclarnos como los naranjas y violetas del cielo? ¿Para amarnos con todo en contra sabiendo y siendo conscientes de que todo esto iba a salir probablemente mal? Siempre han dicho que historias de amor como la tuya y la mía se mueren sin empezar. Por eso nos comparé con estrellas, porque quizás morimos sin poder llegar a brillar. Aunque ahora sonriamos los dos, separados y lejos del otro, creo que hay una habitación clara y cerrada dónde todavía se escucha una melodía que habla de los dos, de ese bonito “ojalá hubieses sido tú”. Sabiendo que existe esa habitación a lo mejor sigues aquí y yo allí porque tú llevas camisas rosas y yo pantalones de color verde, tú llevas mis gafas gruesas y yo tus culos de botella. ¿Será que nos entendimos sin hablarnos? ¿Será que todavía nos acordamos tanto?
Quiero pensar en ti y que no se sienta incómoda, extraña, tu presencia en mi cabeza todavía. Me gustó imaginarme todo contigo, hasta esa vida que no pudimos dibujar. Encuentra colores que te hagan feliz, canta con tus versos como yo te dibujaba con mis flores, Si me encuentras, por favor, déjame ir si quieres otra vez, pero no me dejes morir
- María I.

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No voy a conocerte tanto como me gustaría, aunque no sé todavía si he de considerarlo como un hecho consumado. Vas a cam...
17/07/2023

No voy a conocerte tanto como me gustaría, aunque no sé todavía si he de considerarlo como un hecho consumado. Vas a cambiar todos los días y puede que no siempre te vayan a gustar la misma música o los mismos libros.
Imagino que la persona de la que me enamoré quedará perdida entre los miles de recuerdos que tengo, pero será rescatada por una luz cuando veo cosas de color menta o veo abrigos amarillos en la calle; porque hay trozos de mi oscuridad que buscan tu luz.
A veces me pregunto, si tú tienes señales o cosas que te recuerden a mí cuando la respuesta más segura o por lo menos más probable es un “no”. Mi imagen no viene a tu cabeza cuando ves la luna, lo que me pasa a mí contigo cuando me rozan los rayos de sol; ni cantas por lo bajini esas canciones que un día en el autobús te dije añadiendo el comentario: “Me recuerdan a tu calor”.
Me gustaría mentirme y pensar que te pasa lo mismo que a mí, que recorres algunos lugares y de repente ves mi silueta junto a la tuya hablando de algo que ya no tiene importancia, difuminándose en el aire como el v***r de agua de cuando pasan la manguera en la calle al terminar las clases. Quiero creer que cuando ves nomeolvides, aparece mi voz emocionada en tus oídos y al cerrar los ojos puedes recrear sin error cada uno de mis posibles actos.
Al final es eso, es querer creer. Es querer pensar que las ganas de conocerse y no caer en s**o roto es un sentimiento mutuo. Es pensar que si me escribes todos los días es porque de verdad quieres saber de mí y no un acto nacido del automatismo y la costumbre. Es pensar que cuando no volvamos a vernos con frecuencia, algo de mí vivirá en ti haciendo que también me puedas extrañar.
Y sino, seremos eso, dos desconocidos con conocimiento que quisieron conocerse más y algo se lo impidió. Si fuese algo que de verdad pudiese escoger, quiero decirte que quiero conocerte todos los días, hasta que te conozca tanto que tengas que inventarte algo para que te conozca más; pues no quiero olvidarte, no quiero que desaparezcas, no quiero que nuestra historia se quede en una calle cuyo nombre no recuerdo y que no me vuelvas a mirar.
- María I.

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Dejé de escribir hace un tiempo. Ya no tenía nada que contar si tú eras mi historia y sin ti yo ya no tenía nada más que...
11/06/2023

Dejé de escribir hace un tiempo. Ya no tenía nada que contar si tú eras mi historia y sin ti yo ya no tenía nada más que decir. Se repiten tus palabras en mi cabeza como si no existiera un final, pero cuando volteo la cabeza y te busco con la mirada, dejas de estar (porque nunca estuviste).
Existen cientos de memorias, que iré guardando cada una con tu rostro, tu nombre, tu apellido en mi corazón. No puedo hablarte, pero puedo dibujarte y he de decir que demasiadas veces a mi cuaderno te trasladé, como si vivieses allí desde siempre.
Sé que suena egoísta, pero quiero que vuelvas, aunque sea para estar los dos en silencio en la misma habitación, que yo te dibuje mientras escribes una canción. Sabiendo que saldré lastimada, te llamo una vez tras otra, esperando que regreses. Porque mis manos te recuerdan, mis ojos te reviven, mi pecho te busca. Sin darme cuenta, todos mis cosas, dibujos, escritos y canciones serán para ti; porque todas buscan lo mismo: que regreses a mí.

- María I

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Últimamente, siempre que me preguntan “¿Qué te hace feliz?”, se me escapa tu nombre de la boca. Es casi como un espasmo,...
04/05/2023

Últimamente, siempre que me preguntan “¿Qué te hace feliz?”, se me escapa tu nombre de la boca. Es casi como un espasmo, una palabra accidental, un acto involuntario; como si siempre te tuviera en la lengua, porque casi todo el rato pasas por mi mente caminando.
Si me preguntasen también que me ha entristecido los últimos días, tu nombre también saldría de mis labios acompañado de cientos de cosas. Les diría que no hablar contigo se siente como un día nublado: gobernado por el bochorno, aguardando adentro una tormenta de lágrimas, que traen consigo truenos que suenan a “te extraño”, que dolerían demasiado en caso de no poder salir. Les diría que en los días sin sol hace más frío y que de repente todo tiene menos color.
Cuando me pregunten por ti, les hablaré del sol; porque brillas y desprendes calor. Porque al igual que la luna, algo me tiene anclada a vos. Nadie entenderá porque digo que cuando ríes se ilumina una habitación y que cuando me hablas, surgen un ramo de flores que es para ti en mi interior. No puedo decirles que contigo me siento tan luna, pues tu calor no me pertenece y espero con ansias la noche para escribirte versos de color amarillo que desaparezcan con tu amanecer.
Bajo la luz de luna, te canto un vals que no escuchas, un recuerdo de mis manos en tu cuello, encajando a la perfección con las tuyas en mi cintura. ¿Cómo quieren que te mire sin sentir nada? ¿Qué esperan de mi si mis palabras por mi mirada se escapan?
Voy caminando todos los días hasta la parada del autobús para recordarte y me paro al más mínimo rayo de sol solo por el capricho de sentirte más cerca. Te veo en cada lugar, y es como si en mi cabeza con nuestros recuerdos se reprodujese una última canción.
Que me gustaría abrazarte tan fuerte que tus manos creasen surcos en mi espalda, caminar contigo todo lo que hiciese falta para que el tiempo se detuviese, mirarte detenidamente para recordar cada uno de tus rasgos por si algún día los nubarrones regresaban a este corazón que tengo por casa.
Quédate por siempre en mis versos, proporciona siempre calor, ilumina a todos con tu luz. Recuerda que eres (mi) sol.
— María I.

En algún momento de mi vida, — no sé en cual —, asocié todas las cosas bonitas de mi alrededor contigo: que si tu cabell...
21/03/2023

En algún momento de mi vida, — no sé en cual —, asocié todas las cosas bonitas de mi alrededor contigo: que si tu cabello teñido con el sol, que si tus lunares con estrellas, que si tus palabras con toboganes que bajaban desde el cielo. Por alguna parte de todo ese rompecabezas, el calor que le daba entrada a la primavera también te perteneció.
De repente, me vi con las manos llenas, repletas de flores blancas que de alguna manera con tu risa y su sonido se volvieron amarillas; al igual que el resto de mi día a día desde que tú estabas aquí. ¿Qué voy a hacer yo ahora con tantas flores de color? Si te las diese, ¿me aceptarías la ofrenda de paz?
Se dice que los girasoles son bonitos por su intenso color, también porque se giran en busca de sol, siguen sus pasos. Contigo me siento flor amarilla, girasol. Esto del amor no se me da bien, menos aún cuando todo lo que hago habla o trata de ti, de una forma o la otra. Va pasando el tiempo, y poco a poco se me va llenando más el pecho con palabras de amor. Que triste que todas lleven tu nombre, corazón.
Me gustaría regalarte un ramo de flores amarillas, para que veas el jardín que llevo en la cabeza todos los días. Quiero regalarte un espacio, darte un lugar, dónde no pasen las horas y seguro puedas estar.
Con los dedos atrapé un rayo de sol tras otro para guardarlos en una botellita que pudiese regalarte, que pudiera colocarte alrededor del cuello y que de esta manera, él siempre pudiera cuidarte. Ahora me encuentro sujetando ese pequeño frasco que me da vergüenza decirte que existe y en consecuencia, regalarte.
Hoy, día que comienza la primavera, quiero regalarte todas mis conexiones con el sol: ramos infinitos color girasol, decenas de botellas de luz, palabras y versos hechos por y para tu calor. Seguiré pintando ramos, coloreando versos y aunque no sea a propósito algo muy adentro de mi me dice que todas esas cosas buscarán tu voz.
— María I.

Querido 2022:Quedan solo un par de horas para que termines y me apetecía escribirte una carta. Gracias por ser mi año má...
31/12/2022

Querido 2022:
Quedan solo un par de horas para que termines y me apetecía escribirte una carta. Gracias por ser mi año más estresante desde 2020 (en fin, el sarcasmo). Gracias por tu paciencia conmigo. A mediados de año ya tenía muchas ganas de que terminaras de una maldita vez, estaba siendo un año de locos y solo habían pasado 3 meses. Que si mi cumpleaños, que si el tarot, que si selectividad en junio, que si nuevos amigos, nueva música y por desgracia, también nuevos corazones rotos.
Gracias por haberme dado un amor al arte que me motivase a luchar y a estar en el lugar donde estoy ahora. Gracias por enseñarme a base de tortas, que yo también merezco ser respetada y ocupar espacio. Gracias por haberme permitido encontrar a dos artistas que me han permitido aprender a quererme un poco más, lento pero seguro. Gracias Kaze por haberme salvado el año.
Gracias por haberme presentado a las mejores personas que conozco, que me hacen reír, llorar de risa y que sé que si el mundo se me desmoronara ahora mismo; vendrían hasta mi casa para darme un abrazo. Gracias también, por haberme dejado mantener a viejos amigos y traerme a amigos del viejo continente. A R y a D los voy a querer durante toda la vida. Gracias por haberme dejado estar con A todo el tiempo que me correspondía, él siempre me llenó la vida de música.
Gracias por haberme hecho salir tarde un par de veces. Si no fuera por eso, jamás habría conocido al chico de amarillo que me dio la idea de hacer esta recopilación de recuerdos dibujados. Pensar en él me hace reír y me llena de alegría. Gracias por presentarme al chico que me calienta las manos y se enoja si no le saludo porque me da pena. Creo que es de las pocas personas que andaría conmigo, aunque no tuviéramos rumbo fijo.
Gracias por haber introducido a M en mi vida, aunque solo fueran un par de horas y haber dejado que S y L se hayan quedado para siempre conmigo. La Nash de hace un par de años, estaría muy feliz por ver que hay tanta gente que disfruta de su compañía y que genuinamente quiere estar con ella. Hemos crecido mucho, estoy orgullosa de nosotras.
Adiós 2022, que te vaya bonito.

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