03/09/2026
En todos los países del mundo se alienta y se protege a los artistas. Aquí no cuentan para nada, y poco a poco, en virtud de sus actuaciones espaciadas o de sus ínfimos tirajes de discos van desapareciendo del escenario artístico, sustrayéndolos del fervor popular. El teatro y la cinematografía se han olvidado del tango, y cuando se acuerdan, en algún intento esporádico, toman los temas más chabacanos y bajos que lo único que consiguen es el desprestigio constante.
JULIO DE CARO