22/04/2017
Café New York Budapest, “El mas hermoso del mundo”
Budapest es una de mis ciudades favoritas, marcada de historia, belleza, cultura y un ambiente especial que difícilmente encontrarás en otra ciudad, una joya de europa del Este.
En nuestra caminata diaria, nos llamó la atención un majestuoso edificio, tuvimos que detenernos unos minutos para darnos cuenta que no era un museo si no una cafetería. Lo encontramos tan lindo que decidimos ir para despedir nuestra estancia en esta hermosa ciudad.
EL café New York fue fundado en 1985 por una compañía de seguros, de la cual heredó el nombre, y en un principio nació para ser la cafetería del Hostel Boscolo. Aún lo es, pero la cafetería es tan famosa que parece tener autonomía y fácilmente este hecho se olvida.
Al momento de pisar el lugar te das cuenta por qué es denominado “El café más hermoso del mundo” y es que, para los que han ido a Versailles, es como si una sección de este palacio se hubiese convertido en café. El dorado y pinturas renacentistas son los que predominan en la decoración, tanto así que dudas que sea un edificio relativamete “nuevo”.
Llegamos un viernes en la noche y para nuestra sorpresa había una gran fila, al principio dudamos si quedarnos, pero las mesas eran asignadas bastante rápido, así que no esperamos ni 20 minutos.
Cuando nos hicieron pasar, nos asignaron un lugar al lado de la ventana y nos dieron las cartas. El personal es muy amable.
A pesar que era de noche, como era una cafetería yo pedí un Capuccino y una Torta Sacher, esa deliciosa de puro chocolate con mermelada de damascos. Mi hermano en tanto, pidió té de manzanilla y tarta de manzana.
Los líquidos llegaron en menos de 10 minutos, pero los postres se demoraron un poco más. Mi capuccino tenía una “B” (Budapest) de canela.
Los postres estaban muy bien preparados y se notaba que eran de muy buena calidad, pero aún así tengo mis reparos. A mi gusto, la tarta de manzana, si bien la textura y temperatura (un poco tibia) eran perfectas, me pareció demasiado dulce. Creo que la manzana tiene su propia azúcar y siempre se le agrega un poco para rectificar, pero no para invadir, ya que se pierde la pequeña acidez y se transforma en un dulce promedio, le quita un poco de autonomía.
Mi torta Sacher estaba perfecta, muy parecida a la del Café Sacher de Viena (donde se inventó), con la única diferencia que en el Vienés muy inteligentemente, ponen un pompón de crema batida para neutralizar el sabor del chocolate amargo, extrañe eso, pero dando un sorbo de agua de tanto en tanto, se pudo disfrutar bien. La torta estaba húmeda, con chocolate de muy buena calidad, además de una adorable decoración, se merece un par de jumbitos.
Al final decidimos disfrutar del lugar, fue una muy bonita experiencia, si bien es el lugar más caro de Budapest para tomarse un café, La ciudad en general no es muy cara y el cambio de monedas normalmente favorece. A nosotros nos salió, siendo un lugar muy turístico y demandado, por un capuccino, agua de manzanilla con miel, una torta sacher y una tarta de manzana con helado, más el cargo por servcio $9.315 fortines húngaros, que equivalen a 29,8 euros o $20.000 pesos chilenos. Barato no es, pero excesivamente caro, por la experiencia y calidad de sus platos, tampoco. Yo definitivamente lo recomiendo!