16/02/2026
No comprendo este mundo que aplaude lo aparente, que mide el valor en miradas tan fugaces; la superficie dicta sentencia
mientras la verdad espera… paciente.
¿En qué momento decidimos no escuchar
lo que vibra detrás de las palabras?
Sentimientos que gritan en silencio,
mentes que piden ser vistas
más allá de lo que reflejan los espejos.
Porque lo externo siempre promete
y casi siempre deja vacío;
es un brillo que deslumbra,
pero no sostiene el alma.
Al final, son nuestras acciones
las que escriben quiénes somos,
no la máscara que mostramos
para encajar en ojos ajenos.
Actuar con coherencia
es rebelarse contra lo superficial;
es caminar hacia lo real,
aunque incomode, aunque duela…
porque solo allí la verdad respira.
— Aerandir