05/08/2023
EL LADRON EN LA CRUZ AL LADO DE JESUS: este pobre hombre dijo una oración humilde pero apropiada, "Señor, acuérdate de mí." Esto no parece que sea pedir mucho; pero como él lo comprendió, es todo lo que un corazón ansioso pudiera desear. Al pensar en el reino, tenía una tan clara idea de la gloria del Salvador, que sintió que si el Señor tan sólo pensara en él su estado sería salvo. José en la prisión, le pidió al copero del rey que lo recordara cuando el rey restaurara su poder; pero lo olvidó. Nuestro José nunca olvida a un pecador que clama hacia Él dentro del más profundo calabozo; en su reino recuerda los lamentos y quejidos de los pobres pecadores abrumados por el sentimiento de su pecado. ¿No puedes orar esta mañana, y de esa manera asegurarte un lugar en la memoria del Señor Jesús?
ESTE HOMBRE FUE EL COMPAÑERO DE NUESTRO SEÑOR EN LA PUERTA DEL PARAÍSO. No voy a especular en cuanto al lugar adonde fue nuestro Señor cuando abandonó el cuerpo que colgaba en la cruz. Por algunas Escrituras parece que descendió al centro de la tierra, para que pudiera cumplir todas las cosas. Pero Él atravesó rápidamente las regiones de los mu***os. Recuerden que Él murió, tal vez una hora o dos antes que el ladrón, y durante ese tiempo la gloria eterna brilló a través del mundo subterráneo, y estaba centelleando a través de las puertas del paraíso justo cuando el ladrón perdonado entraba al mundo eterno. ¿Quién es éste que entra por la puerta de perlas al mismo tiempo que el Rey de la gloria? ¿Quién este compañero favorecido del Redentor? ¿Es un mártir digno de honra? ¿Es un fiel apóstol? ¿Es un patriarca, como Abraham; o un príncipe, como David? No es ninguno de ellos. Miren, y asómbrense de la gracia soberana. El que entra por la puerta del paraíso, con el Rey de la gloria, es un ladrón, que fue salvado en artículo de muerte. No es salvo de una manera inferior, ni es recibido en la beatitud de un modo secundario. ¡Verdaderamente, hay últimos que serán primeros!