25/05/2026
A inicios del siglo XIX, aproximadamente entre 1820 y 1840, habitantes provenientes del antiguo Calvario de Posta y de El Naranjito, ambos pertenecientes al histórico municipio de Santiago de Posta, comenzaron a internarse en las montañas buscando nuevas tierras donde establecer sus hogares.
Aquella montaña era conocida entonces como Aguaceibón, territorio que con el paso del tiempo daría origen al actual pueblo de Naranjito.
Los primeros pobladores encontraron bosques primarios inmensos. Cedros gigantes, árboles monumentales que hoy parecen casi imposibles de imaginar, fueron aprovechados para levantar las primeras casas: algunas humildes de bajareque y adobe, otras de estilo más señorial, pero todas sostenidas por la fuerza de aquellas montañas.
La enorme viga que aún permanece en pie, visible en esta imagen, no es solamente un pedazo de madera antigua. Es una prueba silenciosa de la grandeza de aquellos bosques y del esfuerzo de los primeros habitantes que transformaron la montaña en hogar.
Esa madera sostuvo durante generaciones una vivienda; hoy sostiene la memoria de un pueblo.
Aguaceibón aún respira en estas vigas.