27/06/2024
Hoy son 6 años desde que ya no estás con nosotros, físicamente, aunque de manera espiritual y sentimental siempre estás presente. Cuando te fuiste decidí que reprimir mis recuerdos y emociones era, aparentemente, la mejor de las opciones que se me presentaban y me encerré en una burbuja que de alguna manera protegía mi mente y sentimientos del dolor... hace dos años y medio aproximadamente, por primera vez dejé que los recuerdos me vinieran como golpe a la realidad, pues me di cuenta del daño que me estaba haciendo al reprimir todo lo que estaba sintiendo.
Y tal como una bola de nieve, que conforme avanza el tiempo se hace más grande, así se fue haciendo mi sentir. No hay día que no llore, a veces empiezo llorando por algo y finalmente, me doy cuenta que en realidad estoy llorando porque te extraño.
Todo el tiempo que tuve la dicha de tenerla, fue grato y satisfactorio, ¿cómo no? Si la tenía a mi lado. Alguna vez alguien me preguntó: "¿No te molesta que tu mamá ande siempre donde tú estás?". Y con firmeza le contesté que me encantaba que estuviera conmigo, yo era feliz sabiendo que ella estaba ahí y no es que ella fuera una madre que no dejaba a sus hijos solos, al contrario, ella estaba ahí porque gracias a su maravillosa forma de ser, todos querían que estuviera presente.
Sé que en cualquier lugar que ella esté, hay muchas personas que la extrañamos y lloramos su ausencia, pero que está orgullosa y sobre todo, está tranquila.
Son 6 años desde que no la veo, no la abrazo y no escucho un: "Andre" de su boca... y aunque duele, sé que está bien.