21/08/2024
Amados hermanos y amigos desde lo mas profundo de mi corazón les comparto que el día hoy en oración, dirigiéndome a mi señor Jesús y rezando a mi santo de devoción A San Pio de Pietrelcina. recibí esto que hoy lo comparto con cada uno de ustedes. Por la tanto me siento tan animado a seguir la misión que Cristo me ha encomendado y con la gracia de Dios en medio de todas las pruebas que me tocan vivir no me detendré por nada.
¿A poco nuestra vida nos fué dada para desperdiciarla así? Entonces, me pregunto, ¿Qué sentido tiene mi vida? ¿Qué o quién dirige mi vida? ¿Dios es una autoridad que me guía? Si mi meta no es la vida eterna estoy perdiendo mi tiempo porque viene la muerte y me consumirá completamente.
Entonces, ¿adónde voy con mis luchas, preocupaciones y propósitos?
Padre Pío siempre mantenía a Dios como su luz interior y se orientaba según la sed insaciable por Dios que le devoraba su corazón. el Decía: Les recomiendo vivamente: preocúpense de hacer sus pobres corazones cada día más gratos a nuestro Maestro y de actuar de modo que el presente año sea más fértil en obras buenas que el pasado; ya que, conforme pasan los años y la eternidad se nos acerca, es necesario redoblar el entusiasmo y elevar nuestro espíritu a Dios, sirviéndole con mayor diligencia en todo aquello a los que nos obligan nuestra vocación y la profesión cristiana. Sólo esto nos puede hacer gratos a Dios; sólo esto nos puede hacer salir libres del gran mundo que no es de Dios y de todos nuestros enemigos, sólo esto, por tanto, nos puede hacer llegar al puerto de la salvación eterna.
Afrontemos también las pruebas de la vida presente, a las que la divina providencia nos irá sometiendo, pero no nos desanimemos ni nos angustiemos; combatamos como valientes y recibiremos el premio que Dios ha reservado a las almas fuertes. Recuerden las palabras que el divino Maestro dirigió un día a sus discípulos y que hoy se las dice a ustedes:
“No se turbe vuestro corazón"