08/03/2024
Éste año ha sido especial, porque me he dado cuenta de lo que los hombres, hemos hecho como hombres a la humanidad, desde competir, conquistar, someter, oprimir, y mucho de eso ha sido hacia la mujer, no dejándolas florecer, porque tienen la fuerza más grande y aún varias no son conscientes, de eso que nos falta más a nosotros: el amor. De hecho, son más evolucionadas por eso, porque van más allá de lo físico, velan por el bienestar de los demás amorosamente y en armonía, el hombre le da todo el poder a la mente, entonces busca desde la lógica explicar, para justificar todo, haciendose cruel, pero claro, no somos conscientes de ello, y mucho menos de porqué lo hacemos, que es por miedo a perder poder o dominio, o simplemente, tener amor. La mujer, por el contrario, el poder se lo da al corazón, que es más elevado, porque está más conectado a lo divino, de ahí viene el amor incondicional, que se desarrolla más en las madres, en cambio el hombre provee, más preocupado de lo físico, aunque necesario también pero no lo es todo. También es verdad que todos tenemos tanto energía femenina como masculina, y algunas mamás desarrollaron más esa parte, por ejemplo, buscando el sustento físico, no tanto el emocional, porque consideran o ha sido necesario en el momento.
Y todos hemos tenido vidas siendo hombre o siendo mujer, todos construimos y tuvimos que pasar por esta experiencia, pero ahora todo va hacia un equilibrio, por lo que tanto el hombre debe de buscar tener la mente más abierta para llegar al corazón, ser más comprensivo y abierto, como la mujer tener ese empuje, asertividad y confianza hacia sí misma, y amarse primero para poder dar amor, sin dependencia.
Por lo que todo ésto no es casualidad, y tiene una razón de ser y estar, es para que aprendamos a sobre pasar tanto la mente como el corazón, y llegar a lo divino en cada uno de nosotros.
Gracias por estar ahí, y por ser lo que cada una es, con mucho amor y admiración para todas 🙏❤️✨
Mi sentir en texto, mi expresión en arte: Sergio Miranda Art, arte original: Jeremy Lipking