23/10/2020
De chiquita, entre 6pm a 7pm al final del corredor en su silla de madera vieja, mi abuelo me contaba su sinfín de historias y anécdotas paranormales. Me contaba cómo se le había aparecido la siguanaba, los duendes chocarreros que le escondían sus cosas, el hombre de s**o verde musgo, la ouija y el duende del cuarto húmedo del fondo de mi casa y la mujer de blanco. Mientras el corredor se hacía cada vez más oscuro y solo permanecía la luz tenue del patio.
Entre las historias, las películas clásicas de horror y mis propias anécdotas, me volví esclava y fiel seguidora de lo paranormal... A pesar de lo miedosa que soy.
Con Corredor Sombrío, espero caminar hasta el final del pasillo y encontrarme todo aquello que solo veo en mis pesadillas.
P.D. Sigo siendo fan de no decir más de 3 veces la palabra DUENDE para que no se me aparezca uno. No sé si aplica a escribirlo. 💀(?)