29/08/2026
Hace 13 años dejé Venezuela para perseguir mi sueño de cantar. No necesariamente con la idea de convertirme en cantante, sino simplemente buscando una manera de poder cantar.
En estos 13 años no solo vi mi vida cambiar. Me independicé, crecí —quizás demasiado rápido— y entendí que perseguir un sueño también significa aceptar todo lo que la vida va transformando mientras intentas alcanzar aquello que tanto deseas.
Tuve que despedirme de mis abuelos durante el COVID.
He visto a mi papá deteriorarse cada vez más a causa de la esclerosis múltiple. Hoy ya no camina.
He visto a mi mamá entrar en sus 60, aparecer sus primeras arrugas, aunque siga luciendo fabulosa como siempre.
Y también me he visto a mí cambiar.
Hoy miro hacia atrás y siento una gratitud inmensa por la vida. Por todo lo que me ha dado, pero también por todo lo que me ha quitado. Porque, de alguna manera, cada alegría, cada despedida, cada pérdida y cada momento difícil me han convertido en quien soy hoy.
Estos 13 años me enseñaron que la vida no se trata solamente de cumplir sueños. También se trata de las personas que amamos, de las que extrañamos, de las que siguen a nuestro lado y de todo lo que aprendemos en el camino.
13 años después, aquí sigo.
Sigo cantando por ustedes.
Sigo cantando gracias a ustedes.
Los amo. ❤️