03/09/2026
La familia de Betania estaba formada por tres hermanos: Marta, María y Lázaro, amigos muy queridos de Jesús. Vivían en Betania, una aldea cercana a Jerusalén, y su casa aparece en el Evangelio como un lugar donde Jesús era acogido con amistad, confianza y cariño.
Marta representa especialmente el servicio y la acogida; María, la escucha y la contemplación a los pies de Jesús; y Lázaro, a quien Jesús resucitó, nos recuerda la amistad con Cristo y la fe en la resurrección.
Juntos muestran una hermosa imagen de la vida cristiana: acoger a Jesús en casa, servirle, escuchar su Palabra, confiar en Él y amarlo como a un amigo. Por eso Betania puede verse como el hogar de la amistad con Jesús.
«Betania nos invita a hacer de nuestro corazón una casa para Jesús: manos que sirven, un corazón que escucha y una fe que confía»...
Septiembre 2026