09/06/2026
Con motivo del , te invitamos a volver la vista atrás casi 100 años, cuando aún éramos Museo Provincial de Bellas Artes.
Al igual que entonces, hoy también es necesario acometer numerosos trabajos para mantener y actualizar la exposición permanente, para montar una nueva temporal o simplemente para arreglar algún desperfecto que se haya producido por el uso continuado o por el paso del tiempo. Para ello, se suelen contratar distintas empresas que prestan esos servicios, intentando en la medida de lo posible que sean del entorno cercano para reducir costes, pero también para tratar de favorecer el desarrollo de los negocios de la zona.
Esta práctica es algo que se ha mantenido a lo largo de toda nuestra historia, como demuestran las facturas que os traemos hoy. Todas ellas son de negocios de la ciudad de Valladolid, hoy desaparecidos, pero con los que el Museo mantuvo una estrecha relación, abasteciéndole de multitud de elementos museográficos o realizando los más diversos trabajos de reparación.
Plintos, pedestales, colocación de figuras, el arreglo de una escalera… Trabajos de lo más normales que se recogían con una pulcra caligrafía sobre facturas de todo tipo, donde el nombre de la empresa aparecía con una elegante tipografía para transmitir tradición o bien en caracteres de imprenta para dar sensación de modernidad.
Aunque estos negocios fueron importantes en su momento, también para el Museo, ya no existen y han dejado paso a otros. Donde se asentaban hoy se levantan locales que acogen servicios totalmente diferentes o edificios modernos de viviendas que han borrado todo rastro de su existencia.
De ahí la importancia de los archivos como depósito de la memoria del Museo, pero también de las empresas y negocios con los que colaboró para llevar a cabo su actividad y que hoy han desaparecido, quedando como testimonio de ellos a veces algo tan prosaico como una simple factura.
La próxima vez que veas una pieza en una vitrina o sobre una peana, o te des cuenta de que ha cambiado el color de las paredes de una sala, recuerda que hay un documento en el archivo que cuenta su historia.