12/08/2026
Contrariamente a la opinión popular, el término “oculto” no se refiere, ni lingüística ni metafóricamente, a algo negativo como “malvado” o “satánico”, sino que, desde su raíz latina -occultus- apunta hacia ideas, personas o cosas neutrales y no expuestas, “veladas” o “secretas” para el público en general. La expresión es compatible con conceptos como lo esotérico y lo arcano, que aluden a nociones y organizaciones de las que solo un número clausus de personas tiene conocimiento o participan. La propia naturaleza de las ideas que comparten, al haber sido previamente calificadas como clandestinas, pueden llevar al público a reaccionar con sorpresa, controversia, intriga y curiosidad.