05/05/2026
¡Nene, nene!¡Siéntate, que la que se viene es gorda!¡La que líamos anoche! No te haces ni una idea... Estaba el decorado de «Mamma Mia» montado y nos dejaron salir a contar tu vida... ¡A celebrarla, mejor dicho! Yo no veía nada. Ojalá hayas visto desde allí la de gente guapa que nos hemos conocido y que nos hemos juntado para montar el homenaje bonito que te mereces… ¡No le cabía más cariño, te lo prometo! Es que no te puedes imaginar lo que fue aquello… ¡Cualquiera de tus musicales, los que viste en Broadway… una castaña!¡Nene! El teatro estaba lleno. Lleno de gente que te quiere, así que imagina la de amor que había allí… Hubo globos, mil. Hubo risas. Hubo lágrimas… Por momentos te juro, que pensé que estabas también, que ibas a salir en cualquier momento al escenario… a corregirnos, a decirnos, a reírte, a lo que fuera… Entre bambalinas, hablábamos de barbaridades. Y te sentía cerca. Más cerca que nunca. Anoche revivimos muchas de tus anécdotas, tan disparatadas... ¡Y si vieras cómo te aplaudía la gente! Anoche no hubo aplauso que no fuera para ti… ¡Buah! Y el final, Juli, el final… ¡Qué aplauso final!¡El Olympia en pie!¡Ensordecedor! Yo temblaba. Solo temblaba... Es que estoy seguro de que se escuchó hasta donde estás ahora mismo… ¡Ojalá hubieras estado en primera fila! Habrías sonreído al vernos bailar, emocionarnos y celebrar a lo grande, como tú eres… ¡Tan grande, amigo mío! Es espectacular saber que tu espíritu sigue llenando escenarios. Y también los corazones. Al bajar del escenario me hubiera gustado que estuvieras, para que me dijeras qué tal lo habíamos hecho… para darte las gracias por enseñarnos que la vida es más bonita cuando la disfrutamos con una sonrisa de oreja a oreja… Te echo mucho de menos, Julián. Pero ayer recordarte fue pura magia… Aunque me costó dormir. Aunque hoy me desperté triste. Aunque hoy seguí esperando una llamada...
Te quiero, nene.