15/12/2024
Hace unos años hicimos un diseño para el ayuntamiento de La Vall D’Uixó y nos quedamos fuera del concurso, la empresa que se lo llevó (no pondremos nombres pero es fácil buscarlo) tiró el precio por los suelos y en el momento de hacerlo utilizó materiales de muy baja calidad que nada tenían que ver con lo que había en el diseño original. Además, la total inexperiencia en el sector, ya que nunca habían fabricado un skatepark porque se dedican a hacer mobiliario urbano, les llevó a hacer las curvas de la miniramp con el radio equivocado, utilizar un tipo de metal equivocado en los copings, un vallado de seguridad peligroso y (vais a flipar) ¡poner un coping en el funbox! El resultado, el skatepark se rompió el mismo día de la inauguración, y se ha repetido cada vez que lo han arreglado, al día siguiente sector rompía. Y así sigue. El mismo tipo de errores en curvas, materiales y acabados se repitió en Sagunto, donde una vez más se llevaron un concurso con un diseño nuestro tirando el precio 30000€, obviamente teniendo sobrecostes posteriormente. Esta vez usaron Skatelite Pro (obligados por el ayuntamiento tras intentar engañarles pretendiendo usar un material de baja calidad argumentando que era lo mismo), pero los errores, como que en una miniramp cada lado tenga un radio diferente… 🤦🏻♂️ persisten.
Al poco hicieron un skatepark idéntico al de la Vall D’Uixo en Oropesa, con Skatelite Pro pero con los mismos errores de fabricación en curvas, tamaños y copings, por un precio muchísimo mayor.
Imaginad nuestra sensación, empresas inexpertas e intrusivas que no hacen otra cosa sino aprovechar el sector de la construcción de skateparks a costa de dar mala imagen de los parques de madera. Como ya sabéis, One Love comercializa los skateparks d A Park desde hace más de 10 años y apostamos siempre por la mejor calidad en todo lo que hacemos. Tener la oportunidad de hacer un diseño como este para poder demostrarle al mundo que se pueden hacer las cosas bien era muy importante para todos nosotros y por fin ha podido hacerse en Portugal, en la ciudad de Ponte da Barca. Sabemos que está lejos, pero merece la pena probarlo para comprobar la diferencia.
Había que decirlo.