27/08/2026
" No one arround "
Ya terminó nuestro 11 Salardu Country Rock Festival, una edición especial con nueva ubicación y nuevos retos que afrontar.
Siempre hago balance del mismo, empezando por los demás, agradeciendo su apoyo y esfuerzo, pero esta vez será distinto.
Voy a hablar de mí, de como ha sido mi festival.
Sé que muchos no lo leerán, se que otros me tacharán de egocéntrico....da igual, el caso será meterse conmigo.
Estar en la punta de la pirámide es menos glamuroso de lo que algunos creen. Mucha responsabilidad, nervios y un trabajo agotador, en lo físico y en lo mental.
Te conviertes en el vomitorio al cual todos tienen derecho, mientras otros reciben los aplausos.....en parte gracias a tu esfuerzo.
Este festival ha sido muy duro para mí, afronté el reto del cambio de emplazamiento, con los apoyos justos, afrontando las críticas de quienes antes lo hacían por estar en el pueblo y ahora lo hacen por que " dicen " que estoy fuera.....de locos.
Aún así, sabía que el cambio era un acierto y que con sus pros y contras, ofrecería al festival la posibilidad de crecer y mejorar en un futuro cercano, así que fui a por ello.
Todo era nuevo, no había de nada en el terreno, hubo que crearlo. Es evidente que tenemos que mejorar, que algunas cosas requieren de una revisión, pero necesitaba saber que es lo que me pediría el nuevo espacio.
Por motivos que entenderéis, cuando se depende de terceros, los retrasos y tiempos de ejecución se demoran y eso puede acabar afectando a toda la maquinaria del evento.
Pero yo no desfallecí, apoyado por mi inseparable Nery, de la que ya hablaré y con el apoyo de Sonia, Pol y Marc.
Nos defendimos de las inclemencias meteorológicas de una manera casi estoica, trabajando bajo un manto de agua, mientras montabamos el evento y durante las dos primeras noches del mismo.
Aquí me gustaría hacer una pequeña reflexión.
Sé de sobras que los aplausos son para otros, para aquellos que realizan un trabajo impecable, profesional y amable durante el evento, pero pensar que cuando ellos llegan, ya está todo hecho. Otros lo han dodo todo para que así sea, y casi nunca, se llevan o nos llevamos, los aplausos.
Dicho esto, empecé el festival con muchas ganas, con presión, pero sin miedo, era consciente de lo que me venía, pero también estaba orgulloso por haberlo dado todo, durante el montaje, sin guardarme nada, sin escatimar esfuerzos ni horas de trabajo.
Durante la semana antes de empezar el festival, sufrí dos perdidas, casi seguidas, de dos familiares, lo que me dejó muy tocado. Soy un hombre terriblemente familiar, pero me sobre puse y trabajé sin descanso, aunque con el corazón partido.
El jueves por fín el sueño se hizo realidad y el festival arrancó.
Justo antes de empezar mi workshop, unas obras causaron sin querer, un problema en mi casa y tuve que salir corriendo a ver que pasaba. Imaginaros mi situación.
Todo se solventó de la mejor manera posible y continué con mi trabajo en el festival.
Podía haber utlilizado algunos momentos para hacer mi workshop, pero no quise perjudicar el programa del festival, alterándolo por esta situación, así que decidí que lo haría el Domingo, después del workshop programado.
Durante el festival, junto a Nery, Cristian y a veces mi inseparable Sonia, soy el último en marcharme y el primero en llegar, normalmente me voy a las 04,30 h y suelo volver a las 06,30 h para encabezar el equipo de limpieza del evento.
La mañana del Domingo, a las 06,00 h de la mañana y en la mas absoluta soledad, cerrando la carpa de conciertos, me luxé el hombro.
Creerme, no intento dar pena a nadie, solo quiero que sepáis lo que se esconde detrás de mí, lo que nadie ve.
Es una lesión que tengo desde hace años, con varias operaciones detrás, cuando tuve un grave accidente y que cuando me paso, en esfuerzos, me recuerda que sigue ahí.
Utilizando uno de los mástiles de la carpa, me reduje la luxación y seguí trabajando, con un dolor inmenso.
Más tarde, Intenté probar mi baile y no pude soportar el dolor, de la aún reciente lesión.
Detrás del escenario, mientras David y Sofía bailaban, las lágrimas recorrían mis mejillas.......que paradoja la mía, el hombre roto era yo........mi baile se llamaba " Broken " y su música habla de un hombre quebrado que gracias a la esperanza, vuelve a descubrir la luz.....
Pasé un Domingo duro, algunos se dieron cuenta, otros no.
Intenté seguir haciendo todo lo que tenía que hacer y acabé la velada bailando, para despedir el festival con alegría, aunque con el brazo casi inmóvil.
Sabéis, es posible sentirse solo, incluso estando rodeado de tanta gente, y eso me ha pasado este año.
Demasiadas cosas......hasta para alguien como yo.
Por eso quiero acabar pidiendo que juzguéis las cosas en su justa medida, que sepáis valorar el esfuerzo, incluso el sufrimiento y que penséis en ello cuando hagáis vuestros comentarios.
Ha sido duro, pero me siento orgulloso de mi trabajo, de como lo he afrontado, de las decisiones tomadas, acertadas o no y de mi manera de afrontar la vida.
Seguro que Dios tiene un plan para mí, estoy convencido, por eso me ha hecho creativo, sensible y creo que humilde.....por eso esperaré con paciencia, dando todo lo que llevo dentro, hasta que sienta que he cumplido con mi parte.
Gracias a todos por apoyar al Salardu Country Rock Festival, a su gente y sobre todo, a mí.
Mil gracias !!!