23/04/2026
Visita a Olivenza
El Árbol de Jesé de Olivenza
En la capilla lateral izquierda de la iglesia de Santa María del Castillo, en Olivenza, se guarda una de las joyas más singulares del arte religioso extremeño: el Árbol de Jesé. Con más de diez metros de altura y realizado en madera policromada, representa el árbol genealógico de Cristo a partir de Jesé, padre del rey David, y es considerado el más grande de los que se conocen en el mundo.
En la base de la composición, Jesé aparece dormido, y desde sus raíces brota el árbol que da nombre a la obra. Del tronco principal nacen seis ramas, tres a cada lado, sobre las que se distribuyen las figuras de los doce reyes de la casa de Judá, antepasados de Jesús. En lo alto, coronando el conjunto, la Virgen María sostiene al Niño dentro de una mandorla, cumpliendo así la profecía de Isaías: "Saldrá un vástago del tronco de Jesé, y un retoño de sus raíces brotará.
Aunque este tipo de representaciones gozó de gran fama durante los siglos XVI y XVII, el retablo de Olivenza está fechado en 1774, lo que lo convierte en un ejemplo tardío. Su autor se identifica en la base con la firma "Reno", un artista local que trabajó en esta zona de la provincia de Badajoz y del sur de Portugal.
Se han conservado muy pocos ejemplos de este tema iconográfico en la península ibérica, y ninguno alcanza el tamaño del que puede contemplarse en Olivenza. Esta circunstancia, unida a su extraordinaria calidad escultórica, hace del Árbol de Jesé uno de los motivos más poderosos para visitar esta localidad fronteriza de Extremadura, donde el arte y la devoción se funden en una misma raíz.