10/06/2019
¿Y si tu hij@ es homosexual?
Much@s niñ@s crean su propio PLANETA INTERIOR para PREVALECER.
Pero tener un planeta propio implica estar FORZADAMENTE SOL@. Y de la mano de esta soledad FORZADA va la INDIFERENCIA.
Si te sientes INDIFERENTE ante los demás, tus sentimientos no son relevantes, y no te ves RECONOCIDO en lo que el resto hace o dice. y así se condiciona poco a poco la inercia natural de l@s niñ@s a ser DISTINTOS. Y creedme, vivir en secreto un sentimiento que rebosa de tu ser es EXTRAORDINARIAMENTE COMPLICADO.
Así es. L@s niñ@s homosexuales no tienen la oportunidad de enamorarse como cualquier niñ@ heterosexual, aunque nadie se pare nunca a pensarlo. Sencillamente, no se les permite expresar los sentimientos libremente y EN VOZ ALTA, sin que resulte amenazante o vergonzoso.
No pueden hablar como los demás niñ@s de lo que sienten, no pueden bromear entre risas "a Manolito le gusta Andrés" o "a Miriam le gusta Rosa", con libertad e inocencia, como es propio de esa edad. Y por supuesto no han podido recibir de esas personas que les gustaban un beso o una negativa, sin mayor trascendencia.
Estos pequeñ@s aprenden a sentir el amor a través de las experiencias de los demás, pues la suya propia les avergüenza, ya que todos a su alrededor les dejan entrever que NO SIENTEN COMO SIENTEN LOS DEMÁS y que por tanto, (deducción infantil), deben “esconderlo” o “evitarlo”.
Escribo esto para quienes tenéis o tendréis hij@s, para que penséis SI QUERÉIS AISLARLOS con preguntas aparentemente inocentes como vemos en esta ilustración, y otros comentarios y palabras condicionantes en su desarrollo. Porqué damos por hecho la heterosexualidad en tod@s los niñ@s? Sabéis que el desarrollo sexual aparece entre los 3 y los 6 años? No son pequeñ@s para sentir amor o atracción, nosotros somos adultos inmaduros en este concepto, y metemos la pata constantemente.
Por eso, por favor, usad palabras amables, evitad las preguntas que dan por hecho lo que aún no sabemos, y que condicionen a vuestros/nuestros niñ@s en su camino hacia la felicidad, pues LA PALABRA HACE EL PENSAMIENTO, y creedme, cada palabra CUENTA.