08/03/2021
Tenemos que confesar que María Flores no aparecía en el primer borrador que hicimos para la adaptación de "El hombre que esculpió a Dios". Cometimos el error de centrarnos únicamente en el conflicto que surgía entre maestro y discípulo, dejando de lado a "la mujer de Juan de Mesa".
Después de leer y releer el texto surgido de esta primera versión, nos dimos cuenta de que algo no terminaba de encajar. Faltaban piezas en este puzzle para comprender la manera de actuar del creador de la talla del Gran Poder.
Decir que tomamos la decisión de "incluirla", no sería justo. Ella misma se abrió paso hasta convertirse en uno de los pilares fundamentales del espectáculo.
Al principio, su presencia se limitaba a un par de escenas. La obra había tomado otro "color", pero no era suficiente. María Flores estaba ahí, en silencio, sin hacer ruido. Sin embargo, ella se moría por hablar. Tenía la necesidad de contarnos "algo".
Se lo hicimos saber a Fernando. Él, mejor que nadie podía comprenderla. Esa misma noche recibíamos un mensaje suyo diciendo: "Lo tengo. De camino a casa en la moto venía dándole vueltas. Mañana lo tenéis en el correo".
Y María Flores habló. Habló y lo hizo a través de un precioso monólogo que, sin duda, se ha convertido en uno de los momentos más brillantes de la obra.
Al andar, su túnica morada es capaz de ponernos los pelos de punta, pues nos recuerda al Señor que está en San Lorenzo.
🎭 El hombre que esculpió a Dios
📍 Teatro La Fundición de Sevilla
📅 25, 26 y 27 de marzo
🎟 Consigue tus entradas: https://www.fundiciondesevilla.es/web/producciones/el-hombre-que-esculpio-a-dios/