22/12/2012
La vuelta del retablo a “La casa de los Artesanos”, de la calle Covadonga nº 9, no es una petición caprichosa, es una demanda porque tiene su historia y su razón de ser, además, aún está habitada por un grupo de artesanos que pagamos mensualmente nuestra renta. La casa fue arrendada con todos sus ornamentos, por lo tanto, el hecho de quitar el retablo constituye un “desmantelamiento” de la misma, agravado por la falta de respeto a los inquilinos, ya que, previamente, no se nos ha consultado, por lo que se ha puesto la correspondiente denuncia ante la Policía, además se ha comunicado al Ayuntamiento y al Distrito, se continuará con Patrimonio y Cultura de la Junta de Andalucía y el Consejo de Hermandades y Cofradías, asímismo se hará publico por todo el barrio y la ciudad de Sevilla, dándole difusión a través de la prensa y de Internet. En esta casa nos buscamos la vida ejerciendo nuestras profesiones artesanas, por lo que no estamos dispuestos a consentir que la propiedad vaya desmantelando poco a poco la casa convirtiéndola en un solar.
La casa es un antiguo tejar que data de tiempos de los árabes, aún se conservan en el subsuelo sus hornos de ladrillo, donde se hacían tejas, ladrillos y cerámica y en la actualidad, continuando su historia, está dedicada a talleres artísticos, nunca fue otra cosa que “casa de artesanos”. En ella existía un rincón donde se reunían en tertulia por la tarde-noche pintores, escultores, poetas, escritores, ceramistas, dicha tertulia se conocía por el nombre de “rincón de la Esperanza”, que fue puesto por el antiguo dueño, José Ruíz Flores.
Por la casa han pasado un gran número de artesanos: ceramistas, escultores, pintores, repujadores, carpinteros, orfebres, repujadores, entalladores y fundidores de metales, constructores de guitarras, restauradores de muebles, niqueladores, artesanos de flores de tela, entalladores de barro; entre ellos me contaba Joselito que allí trabajó Cruni, un gran escultor que dejó multitud de modelos para la Exposición Iberoamericana del 29.
La historia de esta casa es muy interesante y la última que queda en Triana dedicada a la actividad artística y artesanal, por lo cual, no debería desaparecer para que sirviera como muestra de lo que fue el arrabal trianero lleno de artistas en todos sus antiguos corrales.
En su momento, se habló de darle a esta casa carácter indefinido en su actividad y conservarla como lugar de encuentro de artesanos donde entablar tertulias, escuela de baile y cante y el reencuentro con los trianeros que ya no viven en el barrio. Con este proyecto mostraban su interés todas las ideologías políticas, pero a la hora de llevarlo a cabo, todo se quedó en promesas.
Parece mentira que nuestros mandatarios no se sensibilicen con el mantenimiento de la historia y la cultura de nuestro Barrio, que ha constituido un gran atractivo turístico conocido mundialmente. Con sus posturas pasivas ante hechos como el que estamos denunciando demuestran su falta de interés por conservar nuestro patrimonio cultural y artístico.
Triana fue famosa por sus corrales y su gente. Los corrales han desaparecido y “su gente” está expatriada viviendo en otros barrios y lugares aledaños, ¿a quién le duele?, ¿alguien ha hecho algo para evitarlo?, ¿tiene que continuar la destrucción de nuestro barrio?.
En otras ciudades cuidan con esmero su identidad, su historia y sus rincones para que propios y extraños la disfruten y pasen a posteriores generaciones, a diferencia de ellas, Sevilla y sus barrios se identifica con la destrucción.
Por todo lo expuesto, creo que debemos actuar con firmeza y con el apoyo de la gente de Triana, luchar para no desaparezca lo poco que queda con encanto en el barrio, demostrando así que los trianeros estamos dispuesto a dar la cara por nuestro patrimonio.
LOS ARTESANOS DE LA CASA DE CALLE COVADONGA Nº 9