14/05/2026
"Aunque sus lenguajes sean distintos, hay una palabra que podría funcionar como puente entre ambos: tempo. Fátima Santiago la utiliza directamente para definir su obra. Habla de ritmo, de repetición, de ese “latido” que aparece cuando una pieza empieza a tener vida propia. Sus composiciones parecen moverse, respirar, reorganizarse. En el caso de Mariano Luque, ese tempo es más lento, más difuso. Tiene que ver con el desgaste, con el paso del tiempo sobre la memoria. Sus obras no laten tanto como se desvanecen. Y, sin embargo, en ambos casos hay una misma preocupación sobre capturar un momento que está en tránsito.”
📍Visita la exposición (Des)hacer el silencio, hasta el 12 de junio en Espacio EXZéntrico