28/04/2023
Hoy, hace 16 años, Ana Paquita partió al Más Allá del Más Nunca para reencontrarse con su Caballo Viejo.
Unos dicen que se fue caminando, perdida en el tiempo, tratando de hallar las pisadas de sus recuerdos más profundos al lado del amor de su vida.
Otros dicen que se elevó como las hojas que, en otoño, se desprenden y vuelan hasta que el viento se los permite; y luego caen al vacío y allí se marchitan. Ella cayó sobre su tumba y se sembró a su lado para siempre.
Él, Su José...Su Marido...Su Caballo Viejo, se marchó antes que ella; pero nunca dejó de llamarla, de cantarle a su Muñequita Linda de dientes de perla y labios de rubí. Su voz era el sonido del mar, el canto del viento; y su espíritu se transformó en el desesperado aleteo de los colibríes.
Todos pensaban que, después de diez años, quizás lo habría olvidado; pero qué va, ella prefirió perder la memoria antes que tener que reconocer su ausencia. Él la llamaba, le susurraba su nombre; y ella, tratando de tejer las palabras precisas para decirle cuánto lo amaba y extrañaba, sólo podía balbucear repetidamente " papito, papito...patero, patero...pichero, pichero..."