02/09/2026
Este verano me fui al Pirineo francés con una idea muy sencilla: bajar el ritmo.
Caminar sin prisa, observar cómo cambia la luz sobre las montañas, guardar colores, formas y pequeños momentos. Pintar sin propósito y dejar espacio para todo eso que, durante el resto del año, apenas tenemos tiempo de mirar.
Julia Cameron lo llama «llenar el pozo»: alimentarnos de paisajes, libros, conversaciones y experiencias que quizá no parezcan tener relación con la pintura, pero que terminan apareciendo en ella.
Porque descansar no significa dejar de crear. A veces, alejarse un poco es justo lo que necesitamos para volver a encontrarnos.
Regreso con la mirada llena, nuevas ideas y muchas ganas de comenzar este nuevo curso.
Mirar. Decidir. Pintar. Avanzar.