17/03/2020
ANNABELLE (Parte.2)
Lou, el novio de Donna, fue el primero en sufrir las consecuencias de Annabelle. No sólo había querido deshacerse de la muñeca desde la primera vez que la tuvo en sus manos, sino que también comenzó a sufrir recurrentes pesadillas con ella. Una noche, tras despertar de un mal sueño, miró a los pies de su cama y vio, la aterradora figura de la muñeca de trapo, que trepó en cuestión de segundos a su cama e intentó estrangularle, aunque sólo consiguió dejarle inconsciente.
Tras recuperar la conciencia, Lou se dirigió de inmediato a la casa de su novia decidido a destruir la muñeca. Pero, tras llegar y saludar a Donna, escucharon ruidos procedentes del dormitorio de la chica, como si varias personas estuvieran hablando allí. Al entrar no había nadie, solamente a Annabelle sentada en una esquina. En ese preciso momento Lou se tocó el pecho angustiado por el dolor. Cuando se abrió la camisa, sorprendentemente empapada en sangre, descubrió que tenía siete marcas de garras distintas, tres verticales y cuatro horizontales, que le desgarraban la piel como si fuesen quemaduras.
Convencidos completamente que el espíritu que habitaba en Annabelle era hostil y maligno, Donna y sus amigos se pusieron en contacto con algunas autoridades eclesiásticas, quienes los pusieron en contacto con Ed y Lorraine Warren. Esta pareja de investigadores paranormales llegó de inmediato a la conclusión más obvia: el espíritu que se encontraba unido a la muñeca no era el de una niña inocente, sino que, estaban ante una presencia diabólica que deseaba poseer el alma de Donna.
Los Warren, para mantener a salvo a los tres jóvenes, decidieron llevarse a Annabelle a su casa y lo consiguieron a duras p***s. En el viaje el motor, la dirección y los frenos del auto comenzaron a fallar y los suceson sólo cesaron cuando Ed Warren roció a la muñeca con agua bendita. Ya en casa de los investigadores, la muñeca siguió dando problemas. Levitó un par de veces y comenzó a aparecer en las distintas habitaciones de la casa, incluido en el mismo asiento de Ed Warren.
Continuará...