01/09/2026
Esta ilustración nació hace años, en la escuela de arte.
Nos propusieron crear un diseño para un mural que pintaríamos entre todos los compañeros. Presenté este dibujo y, para mi sorpresa, los profesores eligieron mi propuesta para llevarla a la pared.
Años después decidí convertirlo en un lienzo. Y así, aquel mural que nació entre pinceles compartidos, terminó encontrando su propio lugar.
En esta obra hay mucho de Guernica: no como una copia, sino como una forma de mirar el mundo y preguntarme por qué seguimos viendo guerras, violencia, miedo y dolor como si fueran parte inevitable del paisaje.
Desde que soy pequeña veo conflictos que cambian de nombre, de lugar y de protagonistas, pero que siempre dejan las mismas heridas.
Por eso pinté un mundo extraño, lleno de colores, preguntas que flotan y criaturas que parecen estar a medio camino entre la fantasía y la realidad.
Porque a veces hay que pintar lo que no sabemos explicar.
Y quizá el arte también sea eso:
hacer ruido cuando el mundo se acostumbra al silencio.
Este lienzo encontró hace años un hogar en Loregrind BF y hoy me apetecía enseñároslo de nuevo, porque algunas obras cambian de lugar, pero nunca dejan de decir lo que vinieron a decir.
Que miremos.
Que preguntemos.
Que no nos acostumbremos.
Tenéis esta obra disponible en Prints