28/08/2026
Hacía 111 años que no se encontraba el cráneo de un Spinosaurus. El último fue el holotipo descrito en 1915 en Egipto, destruido durante la Segunda Guerra Mundial. Hasta ahora.
En 2022, en pleno desierto del Sáhara nigerino, un equipo internacional liderado por el paleontólogo estadounidense Paul Sereno encontró lo que él mismo llama el premio gordo de la paleontología: el cráneo, las vértebras y parte del esqueleto de una nueva especie. La llamaron Spinosaurus mirabilis. Maravilloso, en latín.
Medía 13 metros de largo, pesaba entre 6 y 7 toneladas y vivió en el norte de África hace unos 95 millones de años. Pero lo más espectacular no es el tamaño. Es la cresta. Una estructura ósea sobre el cráneo con forma de cimitarra, similar a un sable persa, que los investigadores creen que estuvo cubierta de colores brillantes. Un cartel publicitario de carne y hueso para atraer parejas o intimidar rivales.
La investigación, publicada en Science y firmada por 29 científicos de cinco países, hizo algo más: comparó la anatomía del nuevo espinosáurido con 43 depredadores actuales y extintos. La conclusión rompe con años de debate. Los espinosáuridos no eran cazadores acuáticos que buceaban como cocodrilos. Eran piscívoros que cazaban vadeando en aguas bajas, al estilo de las garzas modernas. La cresta y la vela dorsal no eran herramientas funcionales: eran adornos de exhibición.
La expedición fue brutal. Tres meses en uno de los lugares más inhóspitos del planeta, a 50 °C bajo el sol de agosto, a 300 km del agua potable más cercana, escoltados por una guardia armada de 64 hombres para protegerlos de cazadores de tesoros. En 2023, un golpe de Estado interrumpió incluso el traslado de los fósiles.
Detrás del hallazgo hay un equipo internacional con fuerte presencia española: Daniel Vidal, Ana Lázaro, Álvaro Simarro, María Ciudad Real y Noelia Sánchez Fontela. Paul Sereno ya trabaja para abrir dos museos en Níger y formar a paleontólogos locales.
Un dinosaurio con cresta de colores. Un equipo internacional. Y un desierto que sigue guardando secretos del Cretácico.