17/10/2025
La puerta bajo la cascada
Esta imagen ha sido recreada digitalmente.
En aquella época no existían los móviles ni las cámaras digitales, y nunca pude conseguir una fotografía real del lugar.
Han pasado los años… y, aunque he intentado encontrarlo de nuevo, jamás lo he logrado.
Pero sé que existe.
Lo viví.
Dicen que hay lugares en la tierra donde el tiempo se detiene.
Donde el agua no solo corre… sino que guarda secretos.
Entre los montes de Teruel, en una zona casi olvidada entre Cedrillas, Alcalá de la Selva y Monteagudo del Castillo, existe una cascada.
A simple vista, parece un rincón cualquiera: el murmullo del agua, el musgo verde, el reflejo dorado del sol sobre la piedra.
Pero si miras con atención… verás algo que no encaja.
Una puerta.
Antigua, de madera ennegrecida y hierro oxidado.
Tan perfectamente incrustada en la roca que parece obra de la naturaleza.
Hace muchos años, yo la encontré.
Iba acompañado de mi abuelo, un pastor que conocía cada piedra de esas montañas.
Aquel día, caminando entre los restos de una masía medio derruida, vimos la puerta, casi oculta bajo la cascada.
Sin pensarlo demasiado, la abrimos.
Encendimos una antorcha improvisada con tabaco y una rama seca.
El aire olía a humedad y roca viva.
Avanzamos durante lo que parecieron horas, sin saber si subíamos o bajábamos.
Hasta que llegamos a una gran cámara excavada en la montaña.
Había grabados en la piedra, con formas que recordaban a símbolos árabes.
Entre ellos, una palabra: “al airiuqroj”.
No supimos qué significaba.
También había tablones de madera con dibujos. En uno se veía una mujer —quizás llamada Rimi— saliendo de aquel lugar tras una oveja perdida.
Seguimos avanzando, guiados por la luz de la antorcha.
Después de un tiempo, encontramos otra puerta igual, ornamentada con hierro negro, sin cerradura.
La abrimos.
Y salimos de nuevo al monte.
Era el mismo punto donde habíamos entrado.
Nadie ha podido explicar cómo fue posible.
Y quizás no haga falta.
Solo sé que bajo esa montaña, tras esa cascada, hay algo más antiguo de lo que creemos.
Algo que conecta el agua, la piedra y la memoria de quienes la cruzaron antes que nosotros.