04/09/2025
La lealtad de las personas dura hasta donde dura su beneficio. Dicen que la mayoría de las personas no son leales a ti, son leales a lo que obtienen de ti. Y cuando ese beneficio desaparece, sea dinero, apoyo, compañía, influencia o comodidad, su lealtad también desaparece.
¿Te sorprende?
Pues no debería. Seguro que te ha pasado alguna vez. A mí me ha pasado y no solo una vez. Por eso no hay que asombrarse si te traiciona quien decía serte leal.
Vivimos tiempos donde muchos ponen precio a su conciencia y la lealtad es un regalo muy caro que no puedes esperar de gente barata.
Y es real, ya que es un lujo que no cualquiera se puede dar hoy en día. Y eso te libera.
Así que no te tomes la traición como algo personal, tómala como un filtro. Si lo entiendes así, es más fácil de comprender.
Agradece a quien se fue cuando dejaste de serle útil. Te hizo el favor de revelarse, porque como dicen, por sus frutos los conoceréis.
Pero sobre todo, cuida, valora y protege a los pocos, muy pocos, que se quedan sin pedir nada a cambio. Porque esos sí valen oro.
Su lealtad no tiene precio.