30/10/2024
Hoy tenemos que anunciaros el cierre de la residencia artística La Jacaranda.
Tras cuatro años de trabajo y más de cuarenta residencias, becas anuales, encuentros, talleres, conciertos, jornadas de puertas abiertas, muestras escénicas, sesiones de escucha y colaboraciones…no hemos dejado de aprender y lo más importante que nos habéis enseñado es: que la ilusión es una enorme fuerza que construye y colectiviza.
Llegamos a la Villa de Níjar con la idea de crear un espacio que fuese laboratorio y cobijo para personas y propuestas que promovieran la actividad artística, entendiendo la cultura como herramienta imprescindible para la reflexión, el nexo y el desarrollo de la sociedad. Para ello, artistas e investigadores de todo tipo de disciplinas y procedencias pudieron desarrollar aquí su trabajo fomentando y acogiendo planteamientos que subrayaron la tradición cultural que este enclave representa, para mantener y reforzar los vínculos entre habitantes y agentes culturales tanto dentro como fuera de la provincia. Desde aquí, muchas de esas obras han viajado hasta llegar a importantes escenarios. Y ahora, en otras esquinas del globo, está resonando la impronta de este mar y del cerro del Carcajal, trocitos de cerámica rameada, el golpe del telar, las manos y palabras de los habitantes de este pueblo, el vigor del esparto, la fortaleza y genialidad de los artesanos, el valor del concepto «vecina» y la complejidad de la realidad que enraíza este paisaje que desde la antigüedad fue refugio, cultura y mezcla. Hoy más voces se han sumado a las nuestras para cada día que tengamos que defender tierra y cultura. Contamos con sus altavoces y sus arcos, con sus teclas, sus bobinas, sus libros y con sus taconazos. Y, honestamente, esto es lo que vinimos a hacer.
Por eso, hoy queremos daros las gracias a todas las personas que habéis sido partícipes. Toda colaboración fue clave para llegar hasta aquí y por eso, ahora no podemos decir más que: GRACIAS. Nos retiramos ahora que confirmamos que se puede. Y que se puede hacer aquí, desde esta esquina desértica donde nos dijeron que no había nada y lo encontramos todo.
Nos vemos muy pronto en otros trajines
¡Gracias, siempre!