23/04/2026
Miguel Ángel Cánovas Molina "El teatro puede nacer en cualquier sitio si hay personas dispuestas a levantarlo" Agitador cultural, director de cine y teatro y fundador de la Escuela Alfandarín, publica* Telón Abierto. El teatro en la periferia*, una reflexión sobre la creación escénica fuera de los circuitos oficiales y la memoria teatral de la huerta de Murcia.Miguel Ángel Cánovas Molina estudió dirección de cine en Barcelona, trabajó en Madrid y regresó a Murcia. Hoy dirige la Escuela de Teatro Alfandarín, desarrolla contenidos audiovisuales vinculados a la comunicación y presenta un libro que reivindica el teatro hecho desde la periferia."Mi reconocimiento no está en los premios", dice. "Está en que una señora mayor se vea impresa en un libro contando su verdad".Miguel Ángel Cánovas (Cabezo de Torres) habla con la precisión de quien ha estado dentro y ha decidido salir. "Entre 1997 y 1999, el cine español vivía un ‘boom’ artificial: había producción, pero también exigencias desmedidas". Trabajó en Madrid y Barcelona en jornadas largas, con inestabilidad y presión constante. "El cine funciona como el circo, es una forma de vida y exige disponibilidad absoluta a cambio de adrenalina, no de estabilidad".Entonces tomó una decisión que algunos llamarían retirada y él define como un giro consciente. Volvió a Murcia. "De pronto, una ciudad de provincias era calidad de vida”, después de años en grandes ciudades. Cánovas no habla solo de experiencias personales, sino de una estructura. En España, sostiene, el artista nunca ha sido tratado como un profesional en igualdad de condiciones con otros gremios, como pasa en Francia o el resto de Europa. Ahora presenta *Telón Abierto. El teatro en la periferia*, una obra que no es ni manual académico ni memoria nostálgica, sino una reflexión sobre los procesos de creación escénica y la construcción de una comunidad.El libro recoge la experiencia de la Escuela de Teatro Alfandarín y de la Asociación Alfandarín de Artes Escénicas, pero también reconstruye la historia teatral de Cabezo de Torres, una tradición sostenida durante siglos por prácticas populares, transmisión oral y participación vecinal."El teatro puede nacer en cualquier sitio si hay personas dispuestas a levantarlo", explica. El volumen incluye testimonios de vecinos, material documental y una mirada sobre el teatro como elemento de cohesión social.Formado en la Escuela Superior de Arte Dramático de Murcia, nunca ha ejercido como actor. "La interpretación fue una herramienta. Necesitaba entender al actor para poder dirigir"."Si tuviera que definirme, diría comunicador o agitador cultural". Su trabajo se sitúa en un espacio híbrido entre creación, educación y gestión.En Alfandarín, la formación va más allá de lo escénico, se construyen espacios de encuentro. En Athanius, su proyecto audiovisual, el objetivo no es solo comunicar, sino generar relato y memoria desde lo local.Sus vídeos, vinculados a la actividad de Cabezo de Torres principalmente, no buscan únicamente mostrar, sino preservar. "No me interesa hacer piezas decorativas, sino dejar testimonio de lo que somos"."Hay gente que no está en redes. Si quieres contarles lo que ocurre en su entorno, tienes que hacerlo de otra forma". Esa idea le llevó a la escritura de no ficción, primero en formato boletín y ahora en libro.*Telón Abierto* recoge voces diversas, actores, alumnos y vecinos que han formado parte de esa historia compartida. "Se puede vivir de esto, pero no desde la lógica del lujo", afirma. Su modelo pasa por la coherencia, trabajar en lo que le interesa y construir desde lo cercano."No me interesa la competición. Elegí algo más pequeño, más libre". Su reconocimiento está en otros lugares, en la formación, en la memoria generada, en el impacto directo sobre su entorno.El libro se cierra con una idea que resume su planteamiento, los territorios periféricos no son espacios vacíos, sino lugares híbridos donde la creación puede generar comunidad y sentido.A quienes dudan entre marcharse o quedarse, les propone una tercera vía: "Salir, aprender y volver".Porque, como insiste, la creación no depende del lugar, sino de la voluntad.Y el teatro —como demuestra su recorrido— puede surgir en cualquier sitio donde alguien decida levantarlo. Alfandarín
— en Cabezo De Torres, Murcia, Spain.