La propuesta musical de “El Pantorrillas”, es un fiel exponente de la afirmación “El folklore está vivo” con la que muchos investigadores y etnógrafos se refieren a las músicas del sureste. Miguel Ángel hace una reelaboración personal e innovadora de todo este patrimonio sonoro y le da un valor y un lugar en nuestros días. Sin salirse de los códigos, de la estética y del lenguaje de las músicas d
e tradición oral de nuestro territorio, les aporta un nuevo sentido y una forma de evolución, trayéndoselas al momento y contexto actual. Miguel no está sujeto a una melodía estereotipada, la lleva más allá, la reelabora rompiendo en algunos casos la estructura fija de la armonía, sin que esto suponga un perjuicio para la función con la que están concebidas: el baile. Su propuesta musical, da sentido a la evolución natural de nuestra música tradicional, máxime en una zona donde, en algunos territorios, no se ha producido una ruptura, ni pérdida de esta esencia musical. Miguel, rompe con el dogmatismo de “tocar por una determinada tonalidad de toda la vida” y experimenta nuevas tonalidades en cada uno de los géneros tradicionales, lo que otorga nuevos giros melódicos y nuevas posibilidades para la voz, se vale, en algunos temas, del acompañamiento solo a percusión, bien con palmas, bien con postizas, otorgando una mayor fuerza y realce a la melodía. El Pantorillas quiere aportar su manera de entender el folklore del sureste, con una estética personal, con unas melodías flexibles en las frases cantadas, enlazando ritmos normales con temas nuevos, entendiendo la música tradicional como una especie de “vanguardia arcaica” alejada de lo convencional, pero… ¿quién debe decir lo que es convencional?
* Conciertos en pequeño formato ofreciendo sus composiciones de reelaboración propia sobre los códigos de la músicas del sureste, donde el respeto a la estructura bailable se hace primordial.
* Espectáculos conceptuales creados para la ocasión, concebidos para escenario donde conjuga el cante y el baile para el disfrute del público con gusto por los géneros de transmisión oral que nos han llegado hasta la actualidad.