13/09/2026
“La piscina es lo único rentable de Kenguru.”
Nos lo ha dicho nuestra asesora.
Y esta frase nos hizo pensar.
Porque sí, la piscina está casi al 100% de ocupación 💦 y nos hace muy felices.
Pero cuando creamos Kenguru, no soñábamos con crear una piscina. Soñábamos con crear el lugar que nosotros buscábamos cuando tuvimos a nuestro bebé.
Un sitio donde una familia pudiera encontrar, en un mismo espacio, diferentes propuestas para acompañar a sus peques mientras crecen.
Música.
Yoga.
Arte.
Estimulación sensorial.
Inglés.
Baile.
Defensa personal.
Y muchas otras cosas.
Queríamos que fuese un lugar donde nuestr@s hij@s pudieran probar, descubrir, moverse, crear, relacionarse y disfrutar.
Y por eso, cada vez que una actividad de la sala no sale adelante, nos duele especialmente.
Porque detrás de ella no hay simplemente una clase en un horario.
Hay horas de trabajo.
Hay ideas.
Hay creatividad.
Hay profesionales maravillosos poniendo toda su experiencia y su vocación.
Y hay muchísimo cariño.
Quizá por eso nos cuesta entender que la piscina se llene con tanta facilidad mientras algunas de las actividades que más ilusión nos hace crear tengan tantas dificultades para salir adelante.
Y no lo decimos para comparar unas con otras. La piscina es maravillosa.
Pero nuestr@s peques también son terrestres. También necesitan bailar, pintar, hacer música, experimentar, jugar, moverse, aprender y descubrir el mundo fuera del agua.
Kenguru nació precisamente para eso: para reunir muchas de esas experiencias en un mismo lugar y hacérselo un poquito más fácil a las familias.
Así que esta semana queremos enseñaros, una vez más, todo lo que hemos preparado para nuestra sala.
Quizá no sabíais todo lo que hay detrás.
Quizá alguna de esas actividades sea justo lo que estabais buscando.
Y quizá, entre todos, consigamos que Kenguru sea mucho más que una piscina. 🦘🤎
Gracias a las familias que ya confiáis en todo lo que hacemos.
De verdad.