29/07/2025
Acaba de terminar el “Al Taha Festival” y al igual que en el pasado año fue todo un éxito. Eso fue posible gracias al trabajo mancomunado y entusiasta de los organizadores del evento, del Ayuntamiento, y de la Asociación Cultural de los Pueblos de la Taha. Estos acontecimientos culturales potencian nuestro municipio, regocijan a los que vivimos aquí y lo muestra a quienes nos visitan. Además se descubren y recuperan lugares mágicos como la Era de la ermita de Ferreirola y su magnífico mirador. Yo quiero destacar la actividad del paseo didáctico desde Fondales hasta Ferreirola del cual tuve el gusto de participar y que estuvo dirigido por Agustín, arqueólogo nativo y experto en la zona. A todos e incluso a él nos sorprendió el número de asistentes. Se pensaba que participarían no más de 30 personas, pero éramos mas de 80. Agustín realizó cinco estaciones donde nos explicó la toponimia de la zona, las particularidades geológicas y especialmente la interacción del ser humano a lo largo de los siglos. Señaló que ese accionar humano tuvo sus cosas buenas en su afán de obtener pan de un terreno tan árido y difícil, pero también sus cosas malas alterando los equilibrios ecológicos y medioambientales. (lo mismo que sigue sucediendo en el presente y no solo en la Alpujarra sino en el Mundo entero.) Pero debo elevar una observación con cierto tinte de crítica. Ese mismo domingo por la noche concurrimos al cierre del festival que se realizaba en la recuperada era de Ferreirola que mencioné anteriormente y que no conocíamos al igual que muchos vecinos. Pensábamos disfrutar tanto del lugar como de un espectáculo artístico de cierre con alegría y con atmósfera de fiesta. Sin embargo nos encontramos con un trío que realizaron proselitismo de una secta derivada de los Hare Krishna que a su vez es otra secta con origen en el hinduísmo. Dijeron que su presentación instrumental no eran canciones sino alabanzas, oraciones y reverencias a Krishna y no sé a qué otros seres superiores. Mi pareja y yo somos ateos y no entendemos de seres superiores y menos que uno se tenga que arrodillar ante los mismos. En todo caso, tenemos una cosmovisión panteísta donde somos parte de un todo y donde un grano de arena es igual de importante que una galaxia. Por supuesto que a la segunda oración consistente en una letanía soporífira decidimos retirarnos. Más aún cuando en el aire flotaba un humo denso no solo de tabaco sino de otras hierbas que era realmente molesto. Esperemos que en el año próximo ya esté vigente en España una higiénica ley que ya es realidad en otros países que prohíbe fumar o vapear en terrazas de bares y en espacios al aire libre donde haya aglomeración de personas. Si yo bebo alcohol o como carne y eso produce daño, es mi decisión personal. Pero si yo fumo donde hay otras personas el daño que me hago, también se lo produzco a quienes me rodean de manera pasiva, y yo de algo de lo cual me jacto es que siempre fui activo. Al retirarnos y pasando por la platea, pudimos ver a algunos vecinos mayores, “cristianos viejos” con caras que parecían decir : ¿qué hago yo aquí?. Es de desear que en el próximo año, no se invite para cerrar el festival a un trío de músicos Testigos de Jehová que nos inviten a cantar oraciones a Jehová mientras nos ofrezcan rifas donde el primer premio consista en un lugar VIP en el Paraíso con desayuno incluido por dos eternidades, y de paso repartan las revistas “ La atalaya” y “¡Despertad!” Pero bueno, el festival estuvo buenísimo y luego de un descanso, a planificar el del año que viene!!!!!.
Opinión personal de Carlos Anibal Di Palma.