03/09/2012
Texto de Gonzalo Escarpa para la sesión de clausura del Festival de Música Balcónica:
Estimados amigos, amigas, conocidos,
desconocidos, paseantes, gente
de bien: gracias a todos por venir,
gracias al porvenir por todos.
El Festival de Música Balcónica
nos espera.
Muchos han hecho de esta altura
su altavoz, de este balcón
su casa.
Todo es posible.
Todo –os lo prometo- es posible.
Muy a pesar de todos los pesares,
este balcón es un espacio
grande de lo posible.
Ciudadanos del mundo de Madrid:
podéis tocar las manos con las estrellas.
Con las manos podéis
amasar pan, pero también dinero,
acariciar a un perro, o la ambición,
aplaudir, y agredir, y estrangular.
Vivimos de hipotéticas reliquias,
somos reliquias para el hechicero
que cocina en su salsa nuestras vidas.
Con la boca podéis alimentaros
o escupir fuego; besar
o masticar un corazón.
El futuro está hecho de lo que
vuestras bocas escojan pronunciar.
Ciudadanos del mundo de Madrid,
subimos a un balcón porque ahí abajo
no queda tierra ya para sembrar.
Hay quien quiere que España sea solo
la cáscara apagada de unos huesos
roídos por el riesgo y el temor.
Decimos sí, desde el balcón, al No.
Decimos sí, desde el balcón, al No.
Decimos sí, desde el balcón, al No.