12/03/2026
Este domingo 16 de marzo finaliza la Exposición retrospectiva dedicada a Maruja Mallo en el museo Reina Sofía.
Se han reunido las cinco obras de la serie Verbenas (1), algunas de las Estampas o la serie de Cloacas y campanarios que presentó en París, y el mismo Andre Bretón le adquirió Espantapeces (2).
Luego llega el cambio en su obra tras la lectura de Estética de las proporciones en la naturaleza y en las artes de Matila Ghyk. Esto se percibe en los platos cerámicos, que podéis ver con sus estudios (3,4,5 y 6).
En está época comienza su serie las arquitecturas minerales, mientras continúa diseñando de prados teatrales como el de la ópera Clavileño (7). Extrapolando su creatividad teatral a las fotografías que sacó en Cercedilla y en las playas del Pacífico chileno (8).
Entre el inicio de la Guerra civil y su exilio a Argentina creo la serie la religión del trabajo enfocada a la agricultura y la pesca (9).
En América, cautivada por la naturaleza, se inspiró para la serie Arquitecturas Vivas (10, 11, 12 y 13), llenas de color, geometría e inspiradas en el aparato reproductir femenino como fuente de vida.
Otras series de este periodo serán las cabezas de mujer o las máscaras. Poco a poco los cuerpos rotundos irán cobrando movimiento, siendo más musculosos y armanicos, para ya en los años 60 crear la serie moradores del vacío y viajeros del eter, ya en España, donde las figuras que parecen flotar en el espacio.
No perdáis está oportunidad de ver reunida su obra, ya que la mayor parte de su obra realizada en América está en manos de coleccionistas privados.