Asociación Benéfica Javier Segrelles

Asociación Benéfica Javier Segrelles La Asociación Benéfica Javier Segrelles trabaja para mejorar la calidad de vida de los afectados por

Nace con la intencion de mantener vivo el buen nombre y espiritu de JAVIER SEGRELLES GARCIA, persona excepcional, llena de bondad, humildad y paciencia, con una encomiable capacidad de sufrimiento, unido a la ejemplarizante y continua batalla diaria que tuvo que lidiar por su vida, durante su terrible enfermedad.

ESCLEROSIS MÚLTIPLE: QUÉ ES, SÍNTOMAS, TRATAMIENTOS Y AVANCES EN INVESTIGACIÓNLa esclerosis múltiple es una enfermedad n...
08/10/2026

ESCLEROSIS MÚLTIPLE: QUÉ ES, SÍNTOMAS, TRATAMIENTOS Y AVANCES EN INVESTIGACIÓN

La esclerosis múltiple es una enfermedad neurológica crónica que afecta al sistema nervioso central, es decir, al cerebro y a la médula espinal.
Se produce cuando el sistema inmunitario ataca por error la mielina, una capa que protege las fibras nerviosas, lo que interfiere en la transmisión de la información entre el cerebro y el resto del cuerpo.
“La esclerosis múltiple es una enfermedad neurológica crónica en la que el sistema inmunitario ataca por error al sistema nervioso central”, explica el doctor Luis Ignacio Casanova, neurólogo del Hospital Universitario de Torrejón.
Síntomas de la esclerosis múltiple: señales de alerta

La esclerosis múltiple se conoce como una enfermedad “de las mil caras” porque sus síntomas pueden variar mucho entre pacientes.

Entre los síntomas más frecuentes destacan:

Problemas visuales: visión borrosa o dolor al mover el ojo
Hormigueo o pérdida de sensibilidad
Pérdida de fuerza en brazos o piernas
Problemas de equilibrio
Fatiga intensa y persistente
Dificultades cognitivas (memoria, concentración)

“Los síntomas iniciales pueden ser muy diversos, aunque los más habituales son los problemas visuales y los síntomas sensitivos”, señala el doctor Casanova.
Cómo afecta la esclerosis múltiple a la vida diaria

El impacto de la esclerosis múltiple va mucho más allá de los síntomas físicos.

Puede influir en:

La autonomía personal
La capacidad laboral
El estado emocional
La vida social y familiar

“Muchas veces afecta a personas jóvenes en etapas de plena actividad laboral y familiar, generando incertidumbre sobre el futuro”, explica el doctor Casanova, neurólogo e investigador.

Además, la fatiga y los problemas cognitivos pueden condicionar significativamente el día a día.
Cuál es el tratamiento de la esclerosis múltiple

Actualmente no existe una cura definitiva, pero sí tratamientos que permiten controlar la enfermedad y mejorar la calidad de vida. Los más habituales son:

Tratamientos modificadores de la enfermedad
Reducen la actividad y progresión de la enfermedad
Tratamiento de brotes
Controlan episodios agudos
Tratamiento sintomático
Mejora síntomas como dolor o fatiga
Rehabilitación integral
Incluye fisioterapia, apoyo psicológico y terapia ocupacional

“Hoy disponemos de tratamientos que han cambiado de forma radical el control de la enfermedad y la calidad de vida de las personas. Y seguimos investigando y mejorando”, destaca el especialista del Hospital de Torrejón.
Investigación en esclerosis múltiple: nuevas vías de esperanza

La investigación es clave para seguir avanzando en el tratamiento de la esclerosis múltiple. Actualmente, el Hospital Universitario de Torrejón desarrolla varias líneas de investigación:

Estudio de biomarcadores (medicina personalizada)
Investigación clínica y epidemiológica
Participación en ensayos clínicos internacionales

“Los ensayos clínicos actuales buscan desarrollar nuevos fármacos dirigidos a detener la progresión lenta de la enfermedad, independientemente de los brotes”, explica el doctor Casanova.

Esta línea se alinea con las nuevas estrategias internacionales centradas en:

Neuroprotección
Neuroregeneración
Medicina personalizada

“Estamos en un momento muy esperanzador, con tratamientos cada vez más eficaces, seguros y personalizados”, añade.

En conclusión,la esclerosis múltiple es una enfermedad compleja, pero cada vez mejor comprendida y tratable.

Existen más opciones terapéuticas que nunca
La investigación está abriendo nuevas vías
El diagnóstico precoz y el seguimiento especializado son clave

“Hoy la esclerosis múltiple se puede tratar y acompañar mucho mejor que hace años. Los pacientes no están solos”, concluye el doctor Casanova.
Preguntas frecuentes

¿Cuáles son los primeros síntomas de la esclerosis múltiple?
Los más habituales son problemas visuales, hormigueo, pérdida de sensibilidad y fatiga.

¿La esclerosis múltiple tiene cura?
Actualmente no tiene cura, pero existen tratamientos que controlan la enfermedad.

¿Quién puede tener esclerosis múltiple?
Suele diagnosticarse en adultos jóvenes, aunque puede aparecer a cualquier edad.

¿Qué avances hay en investigación?
Los ensayos clínicos actuales se centran en frenar la progresión de la enfermedad con terapias neuroprotectoras.
Si tienes síntomas neurológicos o dudas sobre la esclerosis múltiple, consulta con un especialista en Neurología.

PRUEBAN MOLÉCULA K-9 QUE REVIERTE SÍNTOMAS DE LA ESCLEROSIS Un estudio publicado el 23 de septiembre de 2026 revela que ...
30/09/2026

PRUEBAN MOLÉCULA K-9 QUE REVIERTE SÍNTOMAS DE LA ESCLEROSIS

Un estudio publicado el 23 de septiembre de 2026 revela que la kamuvudina-9 (K-9), un derivado modificado de medicamentos contra el VIH, logró revertir la parálisis y la
pérdida de visión en modelos animales de esclerosis múltiple. EI hallazgo abre una nueva vía para el tratamiento de esta enfermedad neurodegenerativa.

Un avance científico publicado recientemente en Science Translational Medicine ha generado expectativas en la comunidad médica: la kamuvudina-9 (K-9), un fármaco experimental derivadode medicamentos antivirales usados contra el VIH, logró revertir la parálisis y la pérdida de visión en ratones con un modelo de esclerosis múltiple (EM).

EI estudio, liderado por el Dr. Jayakrishna Ambati en la Universidad de Virginia y financiado por los Institutos Nacionales de Salud (NIH), sugiere que este compuesto podría cambiar el paradigma del tratamiento de la EM.

A diferencia de los tratamientos actuales, que se enfocan en prevenir nuevos brotes al modular la inmunidad adaptativa (células B y T), la K-9 actúa sobre la inmunidad innata, bloqueando la activación del inflamasoma, un complejo molecular que desencadena la muerte celular en el sistema nervioso central.
Este mecanismo permitió no solo detener el deterioro neurológico, sino también recuperar funciones previamente perdidas en los animales tratados.

Para quienes padecen esclerosis múltiple, la posibilidad de revertir síntomas como la parálisis o la pérdida de visión representa un cambio radical respecto a las terapias actuales, que solo buscan evitar el avance de la enfermedad. Además, el perfil de seguridad de la K-9 es prometedor, ya que se eliminaron sus propiedades antivirales para evitar efectos secundarios neurológicos y musculares.

¿Cómo actúa la kamuvudina-9 en la esclerosis múltiple?
EI estudio demostró que la K-9 inhibe la activación dual del inflamasoma, específicamente interrumpiendo las interacciones NLRP3-NEK7 y NLRP3-NLRC4. Esto evita la muerte celular y protege tanto los axones como la mielina, estructuras esenciales para la transmisión de señales en el sistema nervioso central.

En los experimentos, los ratones con encefalomielitis autoinmune experimental (modelo de EM) recibieron K-9 después de que los síntomas ya eran evidentes. Tras dos semanas de tratamiento, los animales no solo dejaron de empeorar, sino que recuperaron movilidad y visión. Ningún otro grupo, ni siquiera los tratados con medicamentos estándar para la EM, mostró una mejoría comparable.

RECAÍDAS DE ESCLEROSIS MÚLTIPLE: ASÍ ES LA HUELLA BIOLÓGICA DEL VIRUS QUE PROVOCA LA “ENFERMEDAD DEL BESO”(Fuente: Infob...
18/09/2026

RECAÍDAS DE ESCLEROSIS MÚLTIPLE: ASÍ ES LA HUELLA BIOLÓGICA DEL VIRUS QUE PROVOCA LA “ENFERMEDAD DEL BESO”

(Fuente: Infobae)

Los últimos descubrimientos en torno a la esclerosis múltiple han obligado a la medicina a mirar hacia dentro, a observar cómo el sistema inmunitario, diseñado para defender al organismo, puede convertirse en ocasiones en su propio adversario. Esa misma paradoja ha abierto una de las grandes fronteras de la investigación biomédica: aprender a modificar las defensas del cuerpo para dirigirlas contra cualquier amenaza.

Una recaída de esclerosis múltiple puede comenzar mucho antes de que el paciente perciba que algo ha cambiado. El día en que aparece una visión borrosa, un hormigueo persistente o una dificultad inesperada para caminar puede parecer el principio de un nuevo episodio, pero quizá no lo sea. Detrás de esos primeros síntomas podría existir una historia que empezó semanas antes, lejos de los ojos del paciente y todavía invisible para las pruebas clínicas habituales.

Esos cambios en las células inmunitarias de la sangre podrían responder a la actividad de un virus bien conocido, el de Epstein-Barr (EBV), uno de los más comunes del mundoy principal causante de la mononucleosis infecciosa, popularmente conocida como “la enfermedad del beso”. Así lo apunta un equipo de investigadores de la Harvard Medical School y el Brigham and Women’s Hospital, en Boston, quienes han encontrado en estas señales del EBV un posible signo de este proceso silencioso hasta tres meses antes de una recaída de esclerosis múltiple.

El hallazgo, publicado en Nature Medicine, plantea una posibilidad de gran interés: detectar que una crisis se aproxima antes incluso de que aparezcan sus primeros síntomas. La esclerosis múltiple es una enfermedad inflamatoria del sistema nervioso central en la que el sistema inmunitario ataca por error estructuras del propio organismo, especialmente la mielina que recubre las fibras nerviosas. En su forma remitente-recurrente, los periodos de estabilidad se alternan con episodios de actividad de la enfermedad que pueden provocar alteraciones de la visión, problemas de movilidad, pérdida de sensibilidad o dificultades de coordinación.

¿Es posible predecir una recaída de esclerosis múltiple?

Predecir cuándo llegará uno de estos episodios sigue siendo uno de los grandes desafíos de la neurología. El nuevo estudio se ha fijado precisamente en ese intervalo invisible que precede a la recaída. Los investigadores analizaron muestras de sangre obtenidas de forma longitudinal de 114 personas con esclerosis múltiple remitente-recurrente y las compararon con muestras de 21 personas sanas. El trabajo aprovechó el seguimiento a largo plazo del estudio CLIMB, que acumula más de dos décadas de datos y muestras biológicas de pacientes.

Para reconstruir lo que sucede antes de una recaída, los científicos combinaron distintas técnicas de análisis molecular e inmunológico, examinaron la actividad de miles de genes en células individuales, estudiaron las diferentes poblaciones de células inmunitarias mediante citometría y buscaron señales relacionadas directamente con el virus de Epstein-Barr.

El resultado fue una especie de huella biológica previa al brote. Semanas e incluso meses antes de la aparición de los síntomas, determinadas células inmunitarias de la sangre comenzaban a mostrar alteraciones. Entre ellas destacaban los monocitos y, especialmente, las células B, protagonistas de la respuesta inmunitaria y también uno de los principales reservorios del EBV en el organismo.
Los genes que reactivan el virus de Epstein-Barret

La firma molecular encontrada estaba enriquecida en genes asociados con la reactivación del virus. Además, aumentaba la presencia de una población concreta de células B, conocidas como células ABC y caracterizadas, entre otros rasgos, por expresar la proteína CD11c. Los investigadores detectaron también en estas células la proteína viral gp350, una señal compatible con una reactivación reciente del EBV.

El hallazgo resulta especialmente interesante por lo que ya se conoce del virus. El Epstein-Barr es uno de los virus humanos más extendidos y, una vez adquirido, permanece en el organismo de forma latente. La infección es prácticamente universal entre las personas que desarrollan esclerosis múltiple, pero eso no significa que todas las personas infectadas vayan a padecer la enfermedad. La combinación entre infección, predisposición genética y otros factores parece ser determinante.

La novedad del estudio es que sitúa al EBV no solo en el origen de la esclerosis múltiple, sino también como posible participante en algunos de los episodios de reactivación de la enfermedad. Según los investigadores, la activación viral podría desencadenar o amplificar una respuesta inmunitaria periférica que, posteriormente, contribuya a la inflamación del sistema nervioso central.

Sin embargo, la cautela es necesaria. Los resultados muestran una asociación temporal y molecular, pero no demuestran por sí solos que la reactivación del EBV sea la causa directa de una recaída. Es posible que intervengan otros procesos inmunitarios o lesiones neurológicas que todavía no pueden detectarse clínicamente.

LA FEDERACIÓN INTERNACIONAL DE LA ESCLEROSIS MÚLTIPLE (MSIF) ESTIMA EN 3,1 MILLONES DE PERSONAS LA INCIDENCIA A NIVEL MU...
10/09/2026

LA FEDERACIÓN INTERNACIONAL DE LA ESCLEROSIS MÚLTIPLE (MSIF) ESTIMA EN 3,1 MILLONES DE PERSONAS LA INCIDENCIA A NIVEL MUNDIAL EN 2026

La Federación Internacional de la Esclerosis Múltiple (MSIF) ha publicado el informe del Atlas de Esclerosis Múltiple 2026, basado en datos recopilados en 2024, que concluye que su incidencia sigue creciendo a nivel mundial. Actualmente se estima que 3,1 millones de personas conviven con la Esclerosis Múltiple en todo el mundo, la cifra más alta hasta la fecha tras un trabajo de campo que ha reunido información de 133 países, en la fotografía más completa disponible sobre prevalencia e incidencia.

El incremento respecto a 2020, cuando se estimaban en 2,8 millones de personas, se explica por una combinación de factores: diagnósticos más tempranos, mayor esperanza de vida de los pacientes, mejora de los registros sanitarios, mayor concienciación y crecimiento poblacional. Sin embargo, los autores advierten que no puede afirmarse todavía que el riesgo de desarrollar EM esté aumentando.
En datos

Alrededor de 3,1 millones de personas conviven con Esclerosis Múltiple en todo el mundo, lo que equivale a 38 casos por cada 100.000 habitantes.
Más de 120.000 personas son diagnosticadas cada año, lo que supone 330 nuevos casos diarios y un diagnóstico cada 4,4 minutos.
7 de cada 10 personas con EM son mujeres, quienes tienen entre 2 y 3 veces más probabilidades de ser diagnosticadas que los hombres.
Al menos 40.000 menores de 18 años conviven con la EM frente a los 30.000 en 2020.

A nivel global

En términos globales, el 83% de los países reportan obstáculos para el diagnóstico precoz, reseñándose como principales barreras la escasez de neurólogos, la baja concienciación sobre los síntomas y el coste y la falta de acceso a resonancias magnéticas y pruebas diagnósticas. La prevalencia es más alta en Europa y Norteamérica y más baja en África, Asia sudoriental y Pacífico occidental. Estas diferencias responden tanto a factores biológicos y ambientales como a disparidades en la capacidad de diagnóstico y registro.

Se mantiene la evidencia de que la EM es más frecuente en países alejados del ecuador. Como una de las hipótesis más aceptadas es la menor exposición a radiación UVB y menores niveles de vitamina D.

El informe destaca como principales recomendaciones el diagnóstico precoz, la mejora de los sistemas de datos, políticas basadas en evidencia y atención adaptada.

DE PREDECIR LA EVOLUCIÓN A MEJORAR EL DIAGNÓSTICO: TRES AVANCES EN ESCLEROSIS MÚLTIPLE EN 2026Nuevos modelos para antici...
31/08/2026

DE PREDECIR LA EVOLUCIÓN A MEJORAR EL DIAGNÓSTICO: TRES AVANCES EN ESCLEROSIS MÚLTIPLE EN 2026

Nuevos modelos para anticipar la evolución, fármacos en investigación y biomarcadores que podrían mejorar el diagnóstico abren nuevas vías para comprender y tratar la enfermedad.

La investigación en Esclerosis Múltiple continúa avanzando en 2026 con nuevas herramientas para comprender mejor cómo puede evolucionar la enfermedad, mejorar su diagnóstico y explorar nuevas opciones terapéuticas. En este artículo repasamos tres avances recientes que abordan algunos de los principales retos en este ámbito: anticipar la evolución de la enfermedad, desarrollar nuevas estrategias terapéuticas y mejorar el diagnóstico.

Un equipo internacional liderado por investigadores del Centro de Esclerosis Múltiple de Cataluña (Cemcat) ha desarrollado Spider-MS, un modelo que permite estimar el riesgo individual de distintos escenarios de evolución de la enfermedad desde sus primeras fases.

Diversos ensayos clínicos recientes han evaluado el papel de los inhibidores de BTK (tirosina cinasa de Bruton), una nueva vía de investigación que podría abrir la puerta a futuras opciones terapéuticas para la Esclerosis Múltiple.

Además, investigadores del Instituto Max Planck de Bioquímica y de la Universidad Técnica de Múnich descubrieron un panel de 22 proteínas que distingue la Esclerosis Múltiple de otras enfermedades inflamatorias del sistema nervioso central, especialmente en pacientes que carecen del marcador diagnóstico tradicional conocido como bandas oligoclonales.
Una “telaraña” para anticipar la evolución de la Esclerosis Múltiple

Un equipo internacional liderado por investigadores del Centro de Esclerosis Múltiple de Cataluña (Cemcat) ha desarrollado Spider-MS, un modelo que permite estimar desde el primer episodio de la Esclerosis Múltiple (EM) el riesgo individual de distintos desenlaces, como nuevos brotes, lesiones en resonancia y progresión de la discapacidad. La herramienta analiza ocho posibles resultados a partir de datos clínicos habituales, como edad, síntomas iniciales, lesiones cerebrales y medulares y bandas oligoclonales, y fue desarrollada con datos de 1.180 pacientes seguidos durante casi 11 años y validada posteriormente en un grupo de pacientes de Australia.

Los resultados identifican factores asociados a un peor pronóstico, como mayor edad al inicio, afectación de la médula espinal, mayor carga de lesiones y presencia de bandas oligoclonales. Aunque todavía requiere más validación, Spider-MS podría ayudar a personalizar las decisiones terapéuticas y actuar de forma más temprana en pacientes con mayor riesgo de evolución desfavorable.
Inhibidores de BTK: una nueva vía de investigación en Esclerosis Múltiple

Los inhibidores de BTK (tirosina cinasa de Bruton) se están investigando como una nueva vía de tratamiento para la Esclerosis Múltiple, ya que actúan sobre células del sistema inmunitario como los linfocitos B y la microglía, implicadas en la enfermedad. Su capacidad para atravesar la barrera hematoencefálica podría permitirles actuar directamente en el sistema nervioso central y abordar mecanismos hasta ahora poco tratados.

Los ensayos clínicos de fase II y III sugieren que algunos de estos fármacos podrían ser especialmente relevantes para las formas progresivas de EM, aunque existen diferencias de eficacia y seguridad entre los distintos compuestos. Será necesario contar con más resultados clínicos y con la evaluación de las agencias reguladoras para determinar su utilidad y qué pacientes podrían beneficiarse de ellos.
Nuevos marcadores diagnósticos para Esclerosis Múltiple descubiertos en líquido cefalorraquídeo

Un estudio realizado por investigadores del Instituto Max Planck de Bioquímica y la Universidad Técnica de Múnich ha identificado un panel de 22 proteínas en el líquido cefalorraquídeo (LCR) que podría mejorar el diagnóstico de la esclerosis Múltiple, especialmente en pacientes que no presentan las tradicionales bandas oligoclonales. Mediante espectrometría de masas, los investigadores analizaron muestras de LCR de más de 5.000 pacientes y detectaron patrones proteicos capaces no solo de diferenciar la EM de otras enfermedades inflamatorias del sistema nervioso central, sino también de asociarse con la futura progresión de la enfermedad, la discapacidad a largo plazo y el riesgo de desarrollar formas progresivas.

Estos resultados sugieren que el análisis proteómico del LCR podría favorecer un diagnóstico más temprano y preciso, además de ayudar a personalizar el tratamiento y anticipar la evolución de la EM. El mismo enfoque podría aplicarse en el futuro al estudio de otras enfermedades neurológicas, como el Alzheimer, el Parkinson o los tumores cerebrales.

EN BUSCA DE MODELOS DE RIESGO VASCULAR ESPECÍFICOS PARA LA ESCLEROSIS (Fuente: esclerosismultiple.com)La comunidad médic...
20/08/2026

EN BUSCA DE MODELOS DE RIESGO VASCULAR ESPECÍFICOS PARA LA ESCLEROSIS

(Fuente: esclerosismultiple.com)

La comunidad médica los utiliza para averiguar los riesgos de padecer problemas serios de corazón y los vasos sanguíneos, tales como infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares

Un nuevo estudio financiado por la MS Society ha revelado las limitaciones de los actuales modelos de riesgo vascular aplicados a la población general, en el caso de personas con Esclerosis Múltiple. La investigación ha sido llevada a cabo por el profesor Raffaele Palladino (Imperial College de Londres y Universidad de Nápoles Federico II), en el marco de un estudio poblacional de datos de Inglaterra. Los resultados ponen de relieve la necesidad de desarrollar modelos de riesgo vascular específicos para la EM.

Investigaciones previas sugerían que tener Esclerosis Múltiple está asociado a un mayor riesgo de sufrir problemas como enfermedades cardíacas, infartos y accidentes cerebrovasculares. Los factores de riesgo tradicionales, como la diabetes, la hipertensión arterial o el colesterol alto, son más frecuentes en las personas con esclerosis múltiple. Cada vez hay más pruebas que sugieren que sufrir problemas cardíacos y vasculares podría influir en los resultados de la Esclerosis Múltiple, como las tasas de recaída y la progresión de la enfermedad.

El estudio llevado a cabo por investigadores del Reino Unido, Canadá e Italia analizó los historiales médicos de más de 390.000 personas en Inglaterra entre 1987 y 2023.

Evaluaron cinco calculadoras de riesgo de uso generalizado para comprobar con qué precisión predecían futuros problemas cardíacos en personas con EM. Estas calculadoras están diseñadas para la población general y se centran en los factores de riesgo tradicionales.

Los rendimientos variaban entre los diferentes modelos y la recalibración de las herramientas existentes no solucionó completamente el problema. Los resultados son compatibles con la posibilidad de que factores relacionados con la propia EM, además de los factores de riesgo tradicionales, contribuyan al mayor riesgo vascular observado.
Necesidad de mayor precisión

Además, las herramientas actuales de cálculo del riesgo tienden a dar mucha importancia a la edad. Por ello, las personas más jóvenes pueden recibir estimaciones absolutas de riesgo bajas, incluso cuando presentan otros factores de riesgo. Esto puede ser especialmente importante en la EM, ya que a menudo se diagnostica a las personas de entre 30 y 40 años.

Las herramientas habituales pueden no estimar adecuadamente el riesgo cardiovascular de una persona con Esclerosis Múltiple, especialmente al aplicar los umbrales clínicos habituales; por ello, los investigadores consideran necesario desarrollar y validar herramientas específicas. Los investigadores señalan la conveniencia de revisar las directrices clínicas para tener en cuenta el mayor riesgo vascular asociado a la Esclerosis Múltiple.

El estudio no demuestra que las personas con EM vayan a sufrir necesariamente un infarto o un ictus, ni establece todavía una nueva herramienta de cálculo para uso clínico; prueba que las herramientas existentes pueden clasificar de forma inadecuada el riesgo en esta población

Aunque todavía no se sabe con certeza si mejorar la salud cardiovascular puede beneficiar también a la evolución de la Esclerosis Múltiple, mantener una buena salud cardiovascular sigue siendo importante.

BIOMARCADOR SANGUÍNEO REVELA PROGRESIÓN OCULTA DE DISCAPACIDAD EN ESCLEROSIS (Fuente: labmedica.es)La esclerosis múltipl...
12/08/2026

BIOMARCADOR SANGUÍNEO REVELA PROGRESIÓN OCULTA DE DISCAPACIDAD EN ESCLEROSIS

(Fuente: labmedica.es)

La esclerosis múltiple (EM) sigue siendo difícil de vigilar porque el deterioro neurológico puede continuar incluso después de que las recaídas cesan. Esta progresión independiente de la actividad de recaídas suele ser sutil y puede pasar desapercibida en la evaluación rutinaria, lo que retrasa las decisiones terapéuticas.

Aunque la cadena ligera de neurofilamento en sangre (NfL) refleja una lesión inflamatoria aguda, ha faltado un marcador de la enfermedad progresiva. Nuevos hallazgos sugieren que la proteína ácida fibrilar glial sérica (GFAP) puede hacer seguimiento de esta progresión oculta y de la respuesta al tratamiento.

En la Universidad de Basilea y el Centro de Investigación de Inmunoneurología Clínica y Neurociencia (RC2NB) del Hospital Universitario de Basilea, los investigadores evaluaron la GFAP como biomarcador circulante del empeoramiento de la enfermedad. El estudio, publicado en JAMA Neurology el 3 de agosto de 2026, examinó si la GFAP complementa la prueba de sangre establecida para el NfL. El trabajo aborda la progresión independiente de la actividad de recaídas (PIRA), un factor de discapacidad que es difícil de cuantificar.

La GFAP es una proteína estructural liberada por los astrocitos cuando se activan o se lesionan. En contraste, el NfL refleja principalmente el daño neuroaxonal vinculado a la actividad inflamatoria aguda y al riesgo de recaída. Los investigadores evaluaron cómo se relacionan estos marcadores con distintos procesos biológicos en la EM y si las mediciones seriadas pueden informar el seguimiento longitudinal.

El equipo analizó más de 18.000 muestras de sangre y datos clínicos de más de 2.300 personas con EM incluidas en dos de las cohortes de EM a largo plazo más grandes del mundo, en Suiza y Estados Unidos. Mediante mediciones repetidas, compararon la dinámica de los biomarcadores con la progresión posterior de la discapacidad y los resultados de las recaídas. La escala de la cohorte y el seguimiento permitieron evaluar asociaciones tanto a corto como a largo plazo.

Los niveles elevados de GFAP se asociaron con un mayor riesgo de progresión de la discapacidad tanto a corto plazo como a horizontes más largos. En cambio, el NfL captó principalmente la actividad inflamatoria de la enfermedad y se asoció con recaídas posteriores. En conjunto, los dos marcadores sanguíneos ofrecieron una visión más completa de la biología de la EM, apoyando su uso complementario en la evaluación clínica.

Los cambios en la GFAP durante el tratamiento también aportaron información pronóstica: las personas cuyos niveles de GFAP disminuyeron tras iniciar tratamientos destinados a frenar la EM presentaron un menor riesgo posterior de progresión de la discapacidad. Las mediciones repetidas de GFAP podrían ayudar a seguir la evolución de la enfermedad y la respuesta al tratamiento con el tiempo. Según la publicación, los hallazgos confirman observaciones previas y refuerzan de manera sustancial la evidencia de la GFAP como biomarcador de la PIRA, acercándola un paso más a la implementación clínica.

“Una de las preguntas clave para nosotros era si la progresión deja una huella biológica distinta de la inflamación. Si estos procesos son biológicamente distintos, también necesitamos biomarcadores que reflejen diferentes aspectos de la enfermedad, en lugar de esperar que un único marcador capture todo”, dijo el profesor Jens Kuhle, de la Universidad de Basilea y el Centro de Investigación de Inmunoneurología Clínica y Neurociencia (RC2NB) del Hospital Universitario de Basilea.

“Lo que fue particularmente destacable no fue solo que unos niveles más altos de GFAP se asociaran con una progresión gradual de la enfermedad. Los cambios en el biomarcador durante el tratamiento también se asociaron con el riesgo posterior de progresión de la discapacidad de los pacientes. Esto sugiere que la GFAP puede captar más que una simple instantánea de la actividad de la enfermedad y reflejar procesos biológicos que influyen en el curso futuro de la enfermedad”, dijo Maximilian Einsiedler, uno de los primeros autores de la publicación.

IDENTIFICAN PROTEÍNAS DEL VIRUS DE EPSTEIN-BARR IMPLICADAS EN EL DESARROLLO DE LA ESCLEROSIS MÚLTIPLELa respuesta inmuni...
22/07/2026

IDENTIFICAN PROTEÍNAS DEL VIRUS DE EPSTEIN-BARR IMPLICADAS EN EL DESARROLLO DE LA ESCLEROSIS MÚLTIPLE

La respuesta inmunitaria frente a la fase lítica del virus aporta nuevas claves sobre la enfermedad y abre vías para futuras terapias.

Un equipo internacional ha identificado componentes del virus de Epstein-Barr que provocan una respuesta inmunitaria específica en pacientes con esclerosis múltiple. Los resultados amplían el conocimiento sobre la relación entre el virus y esta enfermedad autoinmune. El trabajo podría contribuir a explicar la eficacia de algunos tratamientos actuales. Además, abre nuevas líneas de investigación para desarrollar vacunas y antivirales frente al virus de Epstein-Barr.

La causa de la esclerosis múltiple ha sido un misterio durante décadas. Sin embargo, diferentes estudios han reforzado en los últimos años su asociación con el virus de Epstein-Barr (VEB), causante de la mononucleosis infecciosa. El principal reto consiste ahora en definir los mecanismos implicados. Más del 95% de la población adulta ha estado infectada por el virus, pero solo una pequeña proporción desarrolla esclerosis múltiple.

La respuesta de los linfocitos T CD4+ se dirige especialmente contra proteínas producidas durante la replicación activa del virus
El estudio, publicado en la revista Science Translational Medicine, analiza células mononucleares de sangre periférica mediante diferentes aproximaciones inmunológicas. Sus principales hallazgos se validaron posteriormente en cohortes independientes de pacientes tratados con anticuerpos anti-CD20. Hasta ahora, buena parte de la investigación se había centrado en el antígeno nuclear EBNA1. Esta proteína se expresa durante la fase de latencia del VEB y resulta esencial para mantener el genoma viral en las células infectadas.

El nuevo trabajo ofrece una visión complementaria. Los investigadores observaron que una parte importante de la respuesta de los linfocitos T CD4+ se dirige contra proteínas estructurales del virión. Entre ellas se encuentran proteínas de la cápside y glucoproteínas de la envoltura. Estas proteínas se producen durante la fase lítica, cuando el virus se replica de forma activa.

Una ampliación del conocimiento sobre la esclerosis múltiple

La Dra. Ana Belén Caminero, coordinadora del Grupo de Estudio de Esclerosis Múltiple y Enfermedades Neuroinmunológicas Relacionadas de la Sociedad Española de Neurología (SEN) y jefa de Sección de Neurología del Complejo Asistencial de Ávila, considera que el trabajo aporta solidez metodológica. «Como neuróloga dedicada desde hace muchos años a la atención de pacientes con esclerosis múltiple, mi lectura de este trabajo es inevitablemente clínica. Más que analizar sus aspectos inmunológicos, que probablemente serán mejor valorados por expertos en esa área, me interesa especialmente qué aporta para comprender mejor la enfermedad y si puede llegar a cambiar nuestra forma de tratar a los pacientes», explica.

La especialista recuerda que los estudios realizados en una cohorte de militares estadounidenses situaron al VEB como uno de los factores ambientales más relacionados con la enfermedad. «Desde los estudios realizados en la cohorte de militares estadounidenses sabemos que el virus de Epstein-Barr constituye uno de los factores ambientales más sólidamente asociados al desarrollo de la esclerosis múltiple. Esta asociación epidemiológica es hoy difícilmente discutible, especialmente en personas que desarrollan una mononucleosis infecciosa tras la primoinfección», señala.
No obstante, insiste en que continúa existiendo una paradoja clínica. «Más del 95% de la población adulta ha estado infectada por el VEB y solo una pequeña proporción desarrolla esclerosis múltiple. El gran reto continúa siendo comprender qué diferencia a esos pacientes del resto de la población».

El trabajo no cambia la práctica clínica, pero amplía la comprensión de la interacción entre el virus y el sistema inmunitario
Para la Dra. Caminero, el principal valor del estudio consiste en ampliar el conocimiento sobre la inmunología de la enfermedad. «No creo que suponga un cambio de paradigma, pero sí una ampliación importante de nuestro conocimiento sobre la inmunología y la biología de la esclerosis múltiple», afirma.

A su juicio, los resultados no sustituyen el papel atribuido previamente a EBNA1. Por el contrario, sugieren que distintas fases del ciclo biológico del VEB y diferentes antígenos podrían participar de forma complementaria en la respuesta inmunitaria. La especialista advierte de que el estudio no modifica actualmente la práctica asistencial. Tampoco cambia la forma de diagnosticar, monitorizar o tratar a los pacientes.

Además, no permite extraer conclusiones sobre discapacidad, progresión, atrofia cerebral o medular, carga lesional o deterioro cognitivo. Estos aspectos no se analizaron en el trabajo. «Sin embargo, sí cambia, al menos parcialmente, la forma en que entendemos la interacción entre el VEB y el sistema inmunitario en la enfermedad», destaca.

Posible relación con la eficacia de las terapias anti-CD20
Uno de los aspectos más relevantes para la práctica clínica es la posible explicación biológica de la eficacia de los tratamientos dirigidos frente a las células B. «Como clínicos llevamos años comprobando la extraordinaria eficacia de las terapias dirigidas frente a las células B, especialmente los anticuerpos anti-CD20», señala la Dra. Caminero.

El estudio no demuestra que esta eficacia se deba al control del VEB. Sin embargo, refuerza la hipótesis de que la interacción entre el reservorio viral en los linfocitos B y la respuesta inmunitaria podría desempeñar un papel relevante.

«La principal repercusión de este trabajo no está en la práctica clínica inmediata, sino en la investigación futura. Más que decirnos cómo debemos tratar hoy a nuestros pacientes, nos ayuda a entender mejor por qué enferman», apunta.

La investigación también abre nuevas vías para desarrollar vacunas y tratamientos antivirales dirigidos contra el VEB. «Si estas estrategias llegan algún día a demostrar beneficio clínico, podrían modificar nuestra forma de prevenir o tratar la enfermedad, pero todavía estamos lejos de ese escenario», matiza.
Los resultados refuerzan la hipótesis de que la memoria inmunológica frente al virus participa en la enfermedad
El Dr. Pablo Villoslada, jefe del Servicio de Neurología del Hospital del Mar, en Barcelona, y director de su programa de neurociencias, destaca la respuesta inmunitaria frente a la fase lítica del virus. «Este estudio muestra que, en los pacientes con esclerosis múltiple, sus linfocitos CD4 se activan en respuesta al virus de Epstein-Barr en su fase lítica, o infecciosa, y no en la fase de latencia», explica.
Según el Dr. Villoslada, la respuesta preferente frente a la fase lítica podría sugerir una mayor memoria inmunológica contra el VEB en las personas que posteriormente desarrollan esclerosis múltiple. «Además, los fármacos actuales frente a la esclerosis múltiple disminuyen esta respuesta, sugiriendo que este podría ser un mecanismo que media su eficacia», añade.

El neurólogo califica el artículo como «excelente y de muy buena calidad» y destaca la experiencia del equipo investigador. «Los resultados son llamativos porque muestran la relevancia de la memoria inmunológica contra este virus en fase lítica, en vez de en latencia, que es lo que se conocía, ampliando la visión del papel del virus en la esclerosis múltiple», afirma.

No obstante, señala una limitación relevante. «Como muchos estudios clínicos, demuestra asociación, pero no causalidad de la infección lítica del VEB en el desarrollo o actividad de la esclerosis múltiple. Pero supone otra evidencia más».

Nuevas posibilidades para vacunas y antivirales

La Dra. Celia Oreja-Guevara, jefa de Sección de Neurología y coordinadora de la Unidad de Esclerosis Múltiple del Hospital Clínico San Carlos, considera que el artículo reafirma la implicación del virus. «El artículo confirma la implicación clara del virus de Epstein-Barr en la patogenia de la esclerosis múltiple», asegura.
Según la especialista, los resultados indican que el VEB actúa como un desencadenante de la enfermedad. En cambio, otros virus estudiados, como el citomegalovirus o el virus de la varicela-zóster, no mostraron la misma relación.

El estudio analiza la respuesta inmunitaria periférica, pero no la producida dentro del sistema nervioso central

Los resultados obtenidos en ensayos celulares se validaron en cohortes de personas sanas y pacientes con esclerosis múltiple. También se analizaron personas tratadas y no tratadas. «Demostrar que los antígenos de las partes virales son los que producen la respuesta abre nuevas ventanas terapéuticas», explica la Dra. Oreja-Guevara.

Entre estas posibilidades se encuentran el desarrollo de vacunas más específicas frente al VEB, la búsqueda de antivirales dirigidos contra el virus y el diseño de terapias que actúen desde las primeras fases de la enfermedad.

La especialista también señala varias limitaciones. La investigación estudió la respuesta periférica al virus, pero no la respuesta inmunitaria dentro del sistema nervioso central. Además, no se probaron todos los tratamientos disponibles ni se relacionó la respuesta frente al VEB con una mejoría clínica de los pacientes. «La respuesta al tratamiento con natalizumab es difícil de explicar porque, en la práctica clínica, los pacientes que usan este tratamiento permanecen muchos años sin brotes», concluye.

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