El piso es el espacio donde viven este muestrario de mundos y universos. Un repertorio de cotidianas situaciones que provocarán
más de un deja vú a toda persona que viva, o haya vivido, en pareja. El s**o, los celos, los caprichos, la familia, la intimidad, la impuntualidad, la amistad… en esta historia se concentran todas las diferencias a las que antes o después se enfrenta una pareja. Porque he
mos decidido centrarnos en las diferencias, en esa guerra de s**os en la que no hay vencedores ni vencidos, en la que nadie acaba teniendo razón. Una relación de pareja no es sólida por aprender a convivir, lo es cuando se aprende a discutir. En la función no hay besos de cariño, no hay “te quieros” (bueno, sí hay alguno, pero más como un reproche que como un sentimiento), no hay momentos de romanticismo…Pero hay un reflejo claro y real de lo que es vivir con esa persona con la que has decidido compartir tu vida. Que tampoco se piense que esta función es un continuo escaparate de broncas y gritos; para nada. Una comedia de las creadas por un exceso de tragedia. Una comedia como la vida misma, en la que los personajes hablan como se hablan las parejas; sin censura, sin florituras… Porque cuando alguien está con su pareja o sus amigos no necesita guardar las apariencias, puesto que su interlocutor sabe perfectamente como es esa persona. Y eso es lo que hace que esta historia de historias sea realista, divertida y, sobre todo, cercana. Cercana a un espectador que, por supuesto, también es un mundo. Autor y director: David Marqués