11/05/2025
En las clases de danzas, nos encontramos, aprendemos y destinamos nuestro tiempo y energía vital.
Saber y entender a quien le confiamos ese compromiso es crucial. No solo se trata del profe que elegimos sino también de la energía que propone, del grupo humano que se genera y sobre todo de la propuesta general e integral que pregona.
Ser docente es vocación pura, y se valida con la experiencia, puede que a lo largo de mi carrera haya cometido errores que no olvido por más tiempo que pase, porque soy humana y comencé desde muy chica enseñando, pero con el paso del tiempo y la búsqueda incansable de propósito reafirmo que todo es para mejorar, después de reflexionar y querer dar lo mejor de mí.
Así como siento que me he transformado mucho, así siento que mis clases también. La palabra integral la abrazo como eje central del concepto que quiero dar, y sumo herramientas de bienestar, más allá de toda la técnica,práctica, teoría y entrenamiento que ya tenía el programa de estudios de
Todo cobra coherencia y sentido, con perspectiva y determinación. Porque yo enseño una danza, pero mis alumnas me retribuyen y enseñan de manera integral lo que soy, lo que puedo mejorar entre muchas otras cosas más.
Celebro esto:
13 años de darle vida a mis sueños.-
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