23/06/2026
¿Creías que dominaba el streaming? Pues igual…
Mientras plataformas tradicionales gastan fortunas en superproducciones, ¿y si hay una revolución silenciosa ocurriendo en el móvil?
Pues estaba yo leyendo informes del sector audiovisual en España cuando llego al Barómetro OTT de GECA ( ).
(Aún trato de averiguar qué significa OTT o por qué hacen informes tan descriptivos; pero bueh… me centro en una cosa que llamó mi atención…).
El informe describe (que no es lo mismo que analizar) la evolución de las plataformas de streaming en España. Todo esperable hasta que vi algo que me dejó ojiplático…
- y , líderes
- Las otras “grandes” bajan ( , , )
- Otras más pequeñas suben ( , , )
Hasta ahí normal… y de repente, leo:
“DramaBox la plataforma más utilizada para consumir ficción en vertical”
¡¿Y eso que es?!
Pues hay varias, , , … Es una mezcla explosiva entre el ritmo adictivo de y el drama hiper-exagerado de una telenovela de todalavida.
Van muy al grano, capítulos de 1 a 3 minutos, grabados expresamente en vertical y siempre hay un problemón que se medio resuelve con el cliffhanger final para que veas el siguiente capítulo.
¿Nos vamos al carajo? Seguramente; peeero, eso va de nichos de mercado y costes bajos.
Parece que el origen son refritos de telenovelas chinas. Contratan productoras occidentales. Ruedan en sesiones relámpago (y se nota). Y no, no usan IA. Son actores poco conocidos buscando dinero extra.
¿El modelo de negocio? Pues paganini, claro. El internet gratis murió hace tiempo y, como se hacía en la puerta del colegio, “esta es gratis” (los primeros 3 episodios); el resto, lo pagas con suscripción.
¿Harán dinero? Imagina el gigantesco mercado de EE. UU. Con que solo un 2% de esos usuarios abran su cartera (mucha gente aburrida en las Dakotas), estas plataformas se estarían embolsando 700 millones de dólares al año
Y ahora dime, ¿alguna vez has pagado para saber cómo acababa algo?