30/09/2026
¿Te ha pasado alguna vez de llegar a algun sitio precioso y sentirte incómoda? Un espacio impecable, digno de revista, donde de repente te da apuro hasta dejar algo sobre la mesa.
Llevamos años rodeadas de ese tipo de “perfección”.
Hoy, con la luz de este otoño extraño entrando por la ventana, me apetecía sentarme a escribir sobre algo que llevo tiempo observando desde LBC.
Para mí la artesanía contemporánea habla de cómo elegimos vivir y de algo que me obsesiona cada vez más: el arte de acoger.
Cuando pones en una mesa una jarra de barro hecha a mano o un lino tejido a telar, el mensaje que le das a quien entra por tu puerta cambia por completo. Estás abriendo tu refugio. Estás diciendo “aquí hay tiempo, hay cuidado y me importas”.
Esa misma chispa —la de pasar de “decorar” a “conectar”— es la que nos está llevando a transformar no solo hogares, sino también hoteles y eventos que hoy buscan alejarse del lujo frío para volver a lo humano.
He volcado todas estas reflexiones en el blog, porque sentía la necesidad de ordenar este cambio de mirada que se percibe en el aire.
☕ Te invito a entrar en el blog, si te apetece leerlo con calma y una taza caliente entre las manos.
Dime una cosa, con total honestidad: cuando entras a un lugar, ¿qué es lo primero que te hace sentir que de verdad eres bienvenida? Me encantará leer tus comentarios 👇🏻✨