26/08/2026
Vuelve un thriller clásico de los 90: «Presunto inocente», que encumbró a Harrison Ford, y me descubrió a un autor que no me gusta especialmente: Scott Turow. Sin embargo, me encantan los thrillers bien hechos y las historias de juicios. Supongo que debí ser abogada en una vida anterior. El caso es que cuando descubro la serie de Apple TV, que adapta la novela de Turow, me lanzo a ella para hincarle el diente con fauces hambrientas. Quizás por pura nostalgia, porque me recuerda una época de mi vida feliz cuando me vine de Málaga a Madrid a estudiar Periodismo en la Universidad Complutense, dispuesta a comerme el mundo y vi la película en un cine de la Gran Vía, a solas. «Presunto inocente»: ¿Quién mato a Carolyn Polhemus?
Es curioso el darme cuenta ahora que la película me interesó en su momento, pero solo ahora soy consciente de lo misógina que es la novela del escritor y la peli de Alan J. Pakula. Antes me chirriaba en plan qué malas son las mujeres, pero ahora descubro que el machismo va más allá, que el director se recrea, una y otra vez, en las imágenes del cadáver de Carolyn, ensangrentada y mu**ta, atada como un animal, y eso que ya lo hemos visto, lo volvemos a ver, por activa y por pasiva, en la Fiscalía, en la comisaría, en el portátil de Rustí, y por supuesto, en el juicio en el que se juzga al ex fiscal de Chicago.
Por otra parte, porque es una reflexión en sí misma y me recuerda a las palabras que dijo la directora de «Querer» Ruíz de Azúa sobre que tenemos que replantearnos el deseo entre hombres y mujeres, cómo se expresa, cómo se consiente, a quién satisface, bueno pues en «Presunto inocente», el deseo solo se ve desde el punto de visto masculino, de Rusty, que está obsesionado con lo bien qué follaba con Carolyn para contarnos que sigue obsesionado con ella y que su familia le da mucha pereza, como pereza me da a mí él.
Sólo hay un detalle de guión en la relación de Rusty y Carolyn que me encanta, y es el momento en que él se enamora de ella (el enamoramiento es un sentimiento muy difícil de expresar en guión) cuando ella atiende a un niña víctima de violación y él la mira como si la viese por primera vez. Ese momento es brillan en la serie y sin embargo, le sobra la voz en off del protagonista.
Vuelve un thriller clásico de los 90: «Presunto inocente», que encumbró a Harrison Ford, y me descubrió a un autor que no me gusta especialmente: Scott Turow. Sin embargo, me encantan los thrillers…