27/08/2026
Muchos me habéis escrito que os gustan los relatos, a continuación os dejo otro, siempre en la misma línea **om
**om
DESPEDIDA FE**OM
Una mujer se dispone a salir de su domicilio para dirigirse al trabajo. Se encuentra en el recibidor junto a su marido quien está de rodillas a sus pies. Hace tiempo que ella decidió que su esposo debia jubilarse antes de tiempo, para no tener que soportar las tensiones diarias de un trabajo deshumanizador, y de esta forma, poder dedicarse en exclusiva y a tiempo completo a servirla, y a mantener en perfecto orden el hogar conyugal; una actividad mucho más edificante para un hombre de las caracteristicas de su marido. Ella es extremadamente dominante y no le gustan las medias tintas, el hombre que tenga el valor de permanecer a su lado, debe de estar a sus pies, y en un estado de absoluta subordinación.
Todos los día se repite un mismo ritual de despedida cuando ella se marcha a trabajar, pero nunca desprovisto de nuevas y excitantes improvisaciones. El Ama esposa señala con su dedo hacia sus pies. El esclavo marido se inclina para besárselos. Es verano y lleva calzados unos zapatos abiertos de tacón alto. Siente los besos de su esclavo, devotos, suplicántes, como rogándola que no se marche y le deje solo. Apoya una de sus manos en el mueble del recibidor y levanta un pie para pisarle la espalda. Presiona con su tacón hacia abajo.
-"¿Vas a ser un buen siervo en mi ausencia?
"-"Ssi...si... Mi señora"
-"Puedes seguir besando mis pies mientras me respondes, no son cosas incompatibles"
Transcurren unos instantes mas en los que ella se recrea en su poder de sometimiento y la devocion que despierta en el marido. Después alecciona al esclavo...
-"Hoy me espera una jornada muy larga y pesada de trabajo. Cuando regrese no quiero encontrarme con nada que me altere, no quiero tener que empuñar la fusta para corregirte porque no has desempeñado tus labores domesticas tal y como se te ha enseñado. No quiero seguir trabajando fuera y luego en la casa enderezándote..¿Entiendes?"
El tacon de su zapato ejerce mas presión sobre la esplada.
-"Sssi.. si..Mi señora"
Retira el pie de su espalda. Le mira con arrogante altivez.
"Bien, tu dueña se marcha a trabajar, ríndeme los honores de despedida que merezco ..."
El esclavo marido, arrodillado a sus pies, con el alma sugestionada totalmente por la divinidad que se alza ante él, le dedica una especial y visible excitación que expresa la nostalgia y tristeza que experimenta cada mañana apenas ha salido su ama por la puerta. El Ama, esboza una sonrisa entre perversa y cariñosa satisfaccion.
A continuación le ordena tumbarse boca arriba y seguidamente le pisa el miembro ofrendado...
-"El esclavo perfecto no existe, y tú no vas a ser la excepción, pero pienso convertirte en el primer hombre sobre la tierra que no piensa con su entre piernas, ya que todos sus pensamientos se dirigen únicamente hacia un sólo propósito: servir a su dueña. Eres el privilegiado que he elegido para tan loable fin, todo tu esfuerzo debe ir encaminado a procurar que no me arrepienta de mi eleccion.. ¿Lo entiendes?"
-"Ahhhh.. Si, mi.... Señora"
Retira su pie del miembro exaltado. Le ordena incorporarse para que vuelva a ponerse de rodillas. Ella empieza a levantar la falda de su vestido, pone la mano sobre la cabeza del arrodillado, obligándole a aproximar su cara hasta su bajo vientre, cubierta ésta por un fina capa de seda de color negro con encajes rojos...
-"Huéleme.. "
El esclavo aspira profundamente.
-"Ahora... Dale un besito de despedida"
El beso desprende una suavidad de sagrada devocion. Le retira la cara para poder soltarle una solemne bofetada.Zas!! Otra vez el dedo vuelve a señalar los pies. El cónyuge esclavizado se inclina para besarselos, pero ella se los retira de los labios apenas logran estos alcanzar los empeines. Grácilmente el ama se dirige hasta la puerta y parece traspasarla sin tener que abrirla. Abandona al siervo marido con la divisa de su poder dominante marcada sobre la espalda, la caricia áspera dibujada en el confundido y anhelante rostro, y la incierta promesa de su sabor de hembra dominante grabada en el alma.
Esta enigmatica, aterciopelada y efímera se*******ad que se evapora con su partida de cada mañana genera un sentimiento de profunda orfandad y abandono en el corazón del esclavo, sin embargo, también le ayuda a superarse en el debido y eficaz servicio a la mujer superior, para que ésta cuando regrese encuentre todo de su divino y real gusto, y entonces; sólo entonces el siervo tendrá el privilegio de venerarla.
Fin