Una perspectiva de lejos de la Casa Del Alquimista ��
La Casa Del Alquimista ubicada en la Galicia interior a escasos metros del camino de Santiago fue construida por mis abuelos, usando materiales del entorno, piedra, losa y madera de castaño, mis abuelos como la gran mayoría de los locales de la zona se dedicaban a la ganadería y agricultura, siendo 100% autosuficientes. Mi padre Antonio Bello (
El Alquimista) nació en dicha casa en el año 1943 y que de muy joven abandona su lugar de nacimiento para recorrer España y parte de Europa. Allí en la década de los 80 en la isla de Fuerteventura Antonio Bello tuvo un sueño astral seguido de un estado alterado de conciencia que derivó a una fuerte conexión con los minerales y posteriormente a una técnica y uso de dichos materiales, siendo autodidacta en el arte mineral, arte que consiste en la búsqueda de minerales en entornos naturales como montañas, ríos, playas... Una vez encontrado el material se pulveriza a mano para lograr un polvo de mineral puro y libre de impurezas y así extraer el color puro de dicho elemento y posteriormente usarlo para dicha técnica. A finales de los años 80 regresa a su lugar de nacimiento ya que sus padres con avanzada edad necesitan sus cuidados y en esos mismos años continúa evolucionando la técnica con diferentes minerales de Galicia y alrededores. Poco a poco la casita de mis abuelos se transforma en un lugar donde llegan personas de todos los puntos del mundo gracias al Camino de Santiago para conocer tan original arte y así nació La Casa Del Alquimista, una casa que abrió sus puertas al camino de Santiago hace más de 30 años y donde las personas que llegan han puesto su granito de arena y así poco a poco se a llenado de infinitas historias y anécdotas muy curiosas. La historia se volvió a repetir y yo estando en Fuerteventura y mi padre ya mayor decidí regresar a Galicia donde pase parte de mi infancia y acompañar a mi padre en sus últimos años de existencia. Historia muy breve y reducida ��